Cuando se enlistan los síntomas de la ansiedad, normalmente se hace referencia al estrés, insomnio, irritabilidad o dificultad para concentrarse. Sin embargo, sus efectos no sólo repercuten en lo individual, también afecta círculos sociales como la familia, las amistades o en la vida amorosa.
El Instituto Gottman, especializado en relaciones de parejas, explica que la ansiedad influye en diferentes aspectos de la dinámica de pareja, tales como la resolución de conflictos, el control de emociones o la comunicación de sus necesidades. Por ello, resaltó la importancia de identificar las manifestaciones de la ansiedad para evitar futuros conflictos, malentendidos o tensiones.
Apego ansioso: un trauma de la infancia sin resolver
Una persona con apego ansioso suele preocuparse por la cercanía emocional con los demás, el miedo al abandono y una necesidad excesiva de validación. Ésta puede desarrollarse en la adultez como resultado de un trauma no gestionado en la infancia —aunque no es su único origen—.
“Si no se utilizan las palabras adecuadas para ayudar al pequeño a comprender que todas las personas podemos tener ansiedad y podemos regularla, ese pensamiento se va quedando en el cuerpo y se convierte en ese sentimiento que va a durar en el tiempo”, explicó la psicóloga infantil, Elizabeth Mora Chabert, en entrevista con MILENIO.
Es por eso que la pareja con apego ansioso tiende a responder al estrés relacional acercándose al otro, lo cual manifiesta con comportamientos como:
- Un esfuerzo urgente por corregir lo que cree que está mal
- Si la pareja toma cierta distancia, se lo toma como algo personal
- Busca con urgencia la comunicación, el diálogo, la unión y la expresión; por lo cual suele ser señalado como alguien “necesitado”, “exigente” o “rezongón”.
Sin embargo, en esta fórmula también puede coexistir una persona con comportamiento distanciador. O sea, alguien con las características contrarias de quien sufre el apego ansioso:
- Responde al estrés alejándose de la otra persona
- Busca distancia física y emocional
- Responde a su ansiedad refugiándose en otras actividades para distraerse
- Es más accesible cuando no se siente presionado ni perseguido
El círculo vicioso de la ansiedad
Para entender este punto es pertinente comprender la definición de “intento de conexión”, propuesta por el Dr. John Gottman y la Dra. Julie Schwartz: cualquier esfuerzo en el que una de las partes de la pareja intenta ganar la atención, el afecto, apoyo o compromiso de la otra.
Estos esfuerzos coexisten discreta y silenciosamente en la vida cotidiana en frases como “Mira esto”, “¿Podemos hablar?” o “Necesito un abrazo”, o acciones como preguntar sobre tu día, compartir un pensamiento aleatorio o tocar suavemente su hombro.
No obstante, estas ofertas no representan perse un generador de ansiedad, sino la manera en cómo la pareja reacciona ante ellas. En ese sentido, Gottman identificó tres formas de responder:
- Responder positivamente a la oferta
- Ignorar o perder la oferta
- Reaccionar negativamente a la oferta
De esa manera, la dinámica de pareja funcionará a base de lo que el Instituto define como “pujas”.
Por ejemplo, si la parte ansiosa “lanza” varias ofertas de conexión a la otra, ésta puede sentirse abrumada y, por ende, comenzar a alejarse o volverse en contra; creando a su vez, un círculo vicioso y perjudicial para la relación.
“El perseguidor se siente ansioso e inseguro, por lo que responde con más propuestas, lo que convierte a su pareja en el distanciador. El distanciador intenta crear un espacio emocional o físico, lo que sólo hace que el perseguidor aumente sus esfuerzos”.
Diferencias en la licitación
Es difícil —sino es que imposible —que una pareja coincida en todo. Y eso no es malo toda vez que no se malinterprete el comportamiento de la otra parte, pues esto puede generar reacciones que refuercen el distanciamiento o la frustración.
Para ello, es crucial conversar directamente sobre las necesidades, evitar culpar o criticar y centrándose en su experiencia personal. Lo que la psicóloga, Sara Becerra, englobó en los tres tips para discutir sanamente.
“Si uno cuida la forma en el 90% de los casos la discusión puede ser fructífera en vez de perjudicial”, señaló en entrevista con MILENIO.
¿Cómo afrontar la ansiedad en pareja?
Existen medidas prácticas que pueden reducir el impacto de la ansiedad en la relación. Y la mayoría están en las acciones pequeñas y constantes; mismas que el Instituto Gottman englobó en tres principales:
- Responder positivamente a las propuestas: aunque sean respuestas pequeñas como “¡Qué interesante!” u “¡Oh! Sí lo veo”, la repetición de éstas influyen en cómo se perciben mutuamente y en la seguridad que se siente en la relación.
- Comunicar sus necesidades: siempre enfocando la preocupación en la experiencia interna en lugar de las deficiencias de la pareja.
- Conversación para reducir el estrés: con el propósito no de solucionar el problema, sino ofrecer apoyo.
ASG