En abril del 2026, Eric Kyama, un hincha del Arsenal F.C, demandó al equipo londinense por provocarle “trastornos psicológicos” a raíz de la “falta de esfuerzo, de ambición y la incoherencia táctica” demostrada en su encuentro con el AFC Bournemouth.
Por supuesto, el Gunner se convirtió en blanco de críticas, insultos y cientos de mensajes en X como: “¡Ya crece!”, “Consíguete una vida” o “Los fans del Arsenal necesitan sesiones de terapia”. Sin embargo, ese nivel de ansiedad y angustia que Kyama experimentó es mucho más común de lo que se cree y será más evidente en el Mundial 2026 —considerado como uno de los eventos deportivos que generan mayor emoción a nivel global.
Ultra fans: el reflejo emocional del fútbol
Un artículo de la Escuela de Negocios del Cairo explica que la pasión por el fútbol tiene dos grandes polos: quienes lo ven para “pasar el rato” y los ultra fans, cuyo apego raya en la obsesión o el fanatismo, trayendo implicaciones emocionales y psicológicas como la ansiedad y el estrés.
Especialmente con los ultra fans, cada partido pone a su sistema endocrino en un estado de alerta elevado e intenso. Por ello cuando el marcador final no favorece a su equipo preferido, puede experimentar tristeza, frustración e incluso agresividad debido a la disminución radical de endorfinas —las encargadas de producir placer y felicidad.
En el Mundial de Qatar en 2022, por ejemplo, este fenómeno se observó especialmente en poblaciones de entre 18 y 24 años, las cuales reportaron los niveles más altos de ansiedad durante la justa deportiva, según arrojó un estudio del Colegio de Medicina de la Universidad de King Saud.
Los principales síntomas del impacto psicológico de aquel Mundial fueron: preocuparse demasiado por cosas diferentes; sentirse nerviosos o ansiosos; volverse fácilmente irritables o molestos, y problemas para relajarse.
Los partidos entre “eternos rivales” (como Real Madrid vs Barcelona o Boca Juniors vs River Plate) también dejan ver este intenso desborde de emociones en sus fans. Un estudio de la Radiological Society of North America lo comprobó con fanáticos de Chile: cuando su equipo era derrotado, se activaba la red neuronal asociada a la autorreflexión y, por ende, entraban en una etapa de introspección.
Asimismo, se observó una disminución de la concentración que llegaba a perdurar más allá del partido. Y esto, señala la investigación, podría explicar por qué algunos se aíslan, se muestran más irritables, discuten o recurren a acalorados debates como forma de procesar el impacto emocional.
“Los partidos pueden influenciar directamente en el estado de ánimo. (...) Esto explica varias de las conductas observadas durante y después de los juegos”.
Por supuesto, cuando la victoria está de su lado el efecto es completamente contrario: una explosión de emociones, especialmente de placer y satisfacción.
Los tres grandes beneficios de la Copa Mundial
Sustancias como la dopamina y la endorfina son liberadas con cada gol a favor de tu equipo favorito, más aún cuando se vive en grupo: con los amigos en la sala del hogar; los colegas durante el trabajo, o la pareja en un restaurante. Según Victor Manuel Rodríguez Molina, profesor de la Facultad de Medicina de la UNAM, estas experiencias pueden disminuir los signos de depresión y fortalecer los vínculos con quienes se comparten esos momentos.
Por su parte, un estudio de la BMC Psychology identificó otros tres elementos que aportan al bienestar emocional de las y los espectadores de una Copa Mundial: sentido de pertenencia, autonomía y competencia.
“Tomar decisiones sobre qué partidos ver, a qué equipos apoyar y cómo hacerlo puede contribuir a desarrollar un sentido de autonomía”, explica el documento escrito por Hyu Zhou, destacando que las victorias generan y fortalecen ese sentido de competencia.
“En particular, cuando sus equipos ganan, pueden percibirlo como una confirmación de su capacidad para elegir a los equipos adecuados”.
ASG