Noticias de 'mexicas' en Milenio: 107
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El colibrí que torció el malinalli
Finalmente, los mexicas habían reconstruido su Aztlán mítico a miles de kilómetros y cientos de años después. -
Artesana que bordó la playera negra de la Selección Mexicana nos cuenta cómo fue el proceso: "...
Conoce el trabajo detrás de la playera de futbol bordada a mano por artesanas mexicas. MILENIO platicó con una de ellas. -
La CdMx para turistas. La ciudad donde los dioses mexicas terminan en Instagram
Debajo del asfalto, el smog y los posteos de IG, la CdMx esconde otra ciudad: la de los templos mexicas, el imperio derrotado. Esta crónica recorre una capital donde el pasado no desaparece. -
Duelo de españoles en la cumbre
El mago de turno es Luis Enrique, un descendiente directo de los castellanos que nos conquistaron a nosotros los mexicas y que tantas disculpas y explicaciones y arrepentimientos y golpes de pecho nos deben -
El paraíso que no pudo ser
Dice el historiador que, cuando entraron los mexicas en tierra tolteca, se inquietaron los chichimecas y serranos de la región, en especial los otomíes. -
Sam Darnold ya duerme en Monterrey para su presentación en el partido Osos contra Mexicas
El quarterback de Seattle Seahawks estará presente en el juego de la LFA -
Sobre el cerro de la serpiente
Los mexicas vieron en Tula una ciudad ritualmente cancelada: chac mools decapitados, atlantes bajo tierra, el Palacio Quemado. Allí, en la forma de la serpiente, entendieron que la destrucción podía ser un nuevo inicio. -
Gianni Infantino afirma que estar en México es algo especial: "aquí se inventó el futbol"
El presidente de la FIFA se refirió a cuando los Mexicas practicaban el 'juego de pelota'. -
El sabino que se inclina
Al salir de Chicomoztoc, útero sagrado y portal al inframundo, los mexicas renacieron junto a otros siete grupos, como leímos la semana pasada. Pero esta no sería la única escena de iniciación en su viaje. -
El útero sagrado de las lagunas
Los mexicas partieron de Aztlán. En el camino, según leímos la semana pasada, atravesaron Chicomoztoc, el útero de las siete cuevas.