M+.- El jueves 18 de junio, la Selección Mexicana de futbol disputará su segundo partido de fase de grupos contra Corea del Sur portando su ya tradicional playera de color negro. Pero... ¿sabías que existe una versión de este jersey bordada a mano y con símbolos que representan la cultura mexicana?
Se trata de una colaboración de 150 mujeres mexicanas con la marca Someone Somewhere, con la que buscaron crear una playera de futbol única en el mundo, pues además de estar bordada a mano, cuenta con un código QR que, si lo escaneas, te permite conocer el nombre y la biografía de la artesana que confeccionó tu jersey.
MILENIO platicó con una de ellas para conocer el proceso creativo detrás de esta obra de arte.
Petra Secundino Pérez, representante de la organización Mujeres Unidas Chakalxochitl y miembro de la comunidad de Naupan, Puebla, contó en entrevista para MILENIO que el primer acercamiento que tuvieron con la marca fue hace 14 años, mucho antes de que imaginaran que sus bordados aparecerían en una playera de futbol.
“Vinieron jóvenes estudiantes a nuestra comunidad de Naupan y nos hicieron la invitación de trabajar con ellos, de hacer algo nuevo por la comunidad, porque cada quien trabajaba en sus casas con diferentes bordados. La idea que traía Someone era hacer una organización de mujeres y trabajar todas en conjunto”, relató Petra.
La comunidad de la entrevistada está conformada en su mayoría por mujeres, aunque sí hay uno que otro hombre que también sabe bordar; sin embargo, para el proyecto de la playera de futbol sólo participaron artesanas.
El trabajo de Petra y sus colegas se centró en el escudo de la playera, el cual está completamente bordado a mano, técnica que se puede apreciar a simple vista en los detalles del águila que caracteriza a México.
Aunque también intervinieron en las franjas de color de la manga y el cuello del jersey, e incluso en el logotipo de la marca que patrocina a la Selección. A este último, Petra lo llama “el trifolio de la florecita”, es decir, el logotipo clásico de Adidas, conocido en inglés como Trefoil.
La entrevistada explicó que para este proyecto utilizaron varias técnicas de bordado conocidas como puntada de cadeneta, de arroz y nudo francés.
“Todo el bordado es hecho a mano con aguja (...) Buscamos las técnicas que más conocían las compañeras (...) Por ejemplo, la puntada de cadeneta se utiliza normalmente para las orillas o para definir una parte del bordado y el nudo francés es como para complementar los detalles (...) Entonces, depende de qué pieza bordamos la técnica que usamos”.
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—¿Qué elementos de tu cultura están representados en la playera de la Selección Mexicana?—, se le preguntó a la artesana.
“Los colores para nosotras, el verde y el rojo, son los más comunes en nuestra vestimenta, son nuestros colores patrios. También bordamos una M y una X en la playera, que para nosotras es como si plasmáramos México, pero lo que nos caracteriza como comunidad es la calidad que manejan las artesanas”.
—¿Cómo cuidan la calidad de sus bordados?—
“Nos organizamos mucho por equipos. Cada uno tiene una líder que va viendo cómo van quedando los nuditos (sic), que lleven los colores en los lugares donde sí se tienen que bordar, que se respete la combinación de los hilos y que estén combinados correctamente. Poco a poco nos fuimos organizando para tener una mayor calidad”.
No se sabe con exactitud cuánto tiempo lleva hacer tan sólo una playera de la Selección Mexicana de la marca Someone Somewhere, ya que —explicó la entrevistada— depende de cada artesana: “hay algunas que bordan muy rápido, pero otras que van más lento”.
Petra contó que la marca se encarga de llevar hasta la comunidad todos los materiales que las artesanas necesitan para bordar. Posteriormente, una vez que termina el trabajo, Someone Somewhere recoge las piezas y ellos terminan de confeccionar el producto final.
¿Cómo funcionan los códigos QR?
Como se señaló anteriormente, una de las particularidades de esta playera de futbol es que tiene un código QR que se puede escanear para saber qué artesana bordó la prenda que compraste. Sobre esto, Petra advirtió que hay algunos nombres que se repiten, pero que corresponden a mujeres diferentes.
—¿Antes de esta colaboración, tú sabías qué era un código QR?—
“Para mí fue algo nuevo. Para mi generación la tecnología está muy avanzada. Ahorita los adolescentes, hasta los niños, tienen más experiencia en eso, pero es algo muy bonito saber que las personas pueden conocer quién hizo la playera con eso”.
Petra indicó que la primera vez que le presentaron la idea le pareció algo “increíble”, pero cuando vio el resultado se sintió muy feliz por saber que, a través de un código QR, las personas de distintas partes del mundo iban a poder conocer la historia de las artesanas.
Cabe señalar que este no es el primer proyecto en el que colaboran con la marca. Desde hace 14 años, las artesanas de Naupan hacían bordados en una tela conocida como perlé y para camisas de hombre; pero todo cambió cuando les propusieron hacer pockets por separado para playeras con diferentes diseños y colores.
Esto fue algo muy importante para la comunidad, ya que anteriormente sólo combinaban hilos de color rojo y verde o bordaban sobre diseños ya establecidos.
—¿Cómo le benefició a tu comunidad la colaboración?—
“Para mí, es el resultado de aquel día (hace 14 años) que quisimos participar con Someone Somewhere (...) Antes de eso estuvimos a la espera de tener una oportunidad y de un trabajo que beneficiara a nuestras familias.
“Las familias tienen diferentes necesidades. Por ejemplo, algunas tienen niños chiquitos —aquí en la comunidad sólo hay trabajo en el campo—, entonces, cuando es temporada de lluvias o de calor, no podemos llevar a un bebé en los brazos o cargando. Este trabajo nos evitó tener que salir al sol o a la lluvia (...) Pero también fue algo bueno para las adolescentes, porque les dieron trabajo mientras siguen en la escuela. En estos días todo está muy caro, por lo que este apoyo económico nos viene muy bien”, respondió.
La polémica
Tras el lanzamiento de la playera, activistas acusaron a la empresa Someone Somewhere por presuntamente explotar a las mujeres nahuas mientras lucraban con su imagen. Los señalamientos apuntaron a que a las artesanas se les pagaba 36 pesos por hora a cambio de bordar camisetas que costaban miles de pesos.
Al respecto, la empresa emitió un posicionamiento en el que aseguró que compraron cada pieza intervenida con un precio con el que la organización Mujeres Unidas Chakalxochitl cubre el costo del trabajo artesanal, los gastos operativos y administrativos. Y que todo el tiempo invertido en la producción fue contemplado en el esquema de pago.
Seleccionados no usarán la playera en el partido
Fátima Álvarez Herrerías, directora y cofundadora de la marca, aclaró que el jersey bordado por las artesanas no podrá ser utilizado en el partido contra Corea del Sur por temas de patrocinio; sin embargo, muchos de los jugadores de la Selección Mexicana ya cuentan con su playera.
Por ejemplo, el juvenil Gilberto Mora, quien dijo sentirse orgulloso de portar esa playera porque le recordaba a su mamá y a su abuela bordando. Y aunque la Selección no podrá usar el trabajo de las artesanas mexicanas en la cancha, la comunidad de Petra se preparó para ver los partidos del Tricolor todas juntas.
—¿Qué les dirías a las personas que compren tu playera?—, se le preguntó a Petra.
“Que valoren mucho nuestro trabajo, es nuestra artesanía, la que nos representa. Para nosotros es una oportunidad de trabajo, pero la hicimos con mucho amor, con mucha entrega y con mucha paciencia para que toda la gente que la porte se sienta muy orgullosa de nuestra identidad como mexicanos (...) Hemos participado en diferentes entrevistas. Mucha gente nos dice que nos admira. Nos felicitan. Eso quiere decir que valoran nuestro trabajo”.
La entrevistada considera que, aunque las personas piensan diferente entre sí, poco a poco el trabajo de los artesanos comienza a ser más valorado. Incluso —resaltó— los extranjeros se sorprenden al ver su trabajo y descubrir que está hecho a mano.
El día a día de Petra Secundino Pérez
Petra es esposa y madre de tres hijos, por lo que entre el trabajo y la escuela no tiene mucho tiempo para ella; aunque sí disfruta asistir a las fiestas de la comunidad. Además de bordar, la artesana teje con gancho y confecciona camisas para caballero y servilletas, que posteriormente se venden en ferias o en los pueblos más turísticos.
—¿Quién te enseñó a bordar?—
“Me enseñaron mi abuelita y mi mamá. Mi abuelita era muy fanática, ella sabía de todo tipo de artesanía; sabía tejer con gancho para hacer sus prendas, hacía bordados de pepenado, telar de cintura y diferentes artesanías”.
Y como dirían las abuelas: “lo que bien se aprende nunca se olvida”. Petra ahora le enseña a bordar a su hija cuando sale de la preparatoria.
“Quiero que aprenda y que no se pierda esta tradición de mi familia”.
También enseña a las más jóvenes de su comunidad los distintos tipos de puntadas que existen.
“A veces pienso que lo más importante es que, con mucho orgullo, lo puedo decir: hemos trabajado mucho (...) Es un trabajo que estábamos esperando y nos sentimos muy, muy contentas y muy felices de haber colaborado para esta marca”, concluyó.
RM
