El pozo de los deseos reprimidos

"El Hormiguero MX"

Cuando las cosas se hacen bien, salen bien, y se nota que los señores de El hormiguero MX hicieron las cosas muy, muy, pero muy requetebién, porque su programa está fantástico.

No hay manera de verlo y de no gozarlo. No hay manera de sintonizarlo, de compararlo con las porquerías que se están haciendo en muchos lados, y de no darles las gracias.

¿A qué me refiero cuando le digo que los responsables de este concepto hicieron bien las cosas?

A que no trabajaron como normalmente se trabaja en la industria de la televisión mexicana.

En lugar de improvisar una cochinada con algún comediante de mala muerte para perder el tiempo con los mismos chistes de toda la vida y vender cualquier mugre, sus responsables buscaron entre los mejores conceptos del mundo para ofrecernos algo de calidad.

En vez de robarse una idea y tropicalizarla, la compraron con todas las de la ley y la respetaron.

Visitaron a sus creadores, se trajeron la biblia, gente, supervisores, se organizaron, se capacitaron.

En lugar de trabajar a contrarreloj, con una miseria de presupuesto y con cualquier chico de servicio social para abatir costos, se tomaron el tiempo para salir al aire, invirtieron una fortuna en cada uno de sus valores de producción y contrataron a pura gente de primera para cada una de sus áreas.

Y en vez de poner de conductor al primer trozo de carne buenona que pasara por enfrente, a algún novio, amante, pariente o recomendado, hicieron pruebas y se quedaron con el mejor.

Esto, que suena tan elemental, es un acontecimiento, un hallazgo.

¿Sabe lo que dije la primera vez que me enfrenté a este material?

Estamos ante el Mala noche... ¡No! del siglo XXI, ante un programa rico, fresco y entrañable, donde lo único que interesa es la diversión.

¿Hace cuánto que usted no se divertía genuinamente sintonizando una emisión de televisión abierta a través de las pantallas nacionales?

¿Ahora entiende la magnitud de título del que le estoy hablando?

En el remoto caso de que no sepa qué es Mala noche... ¡No!, le comento que fue un programa exitosísimo, con Verónica Castro, que cambió la manera de ver y hacer televisión en 1988.

A ese concepto, por cierto, acudían lo mismo las más grandes luminarias del espectáculo que personalidades de otras fuentes como la noticiosa y la deportiva.

En El hormiguero MX, como en El hormiguero original de España, poco a poco iremos viendo un desfile insólito de hombres y mujeres que harán las cosas más chistosas e insólitas del universo para que usted y yo nos la pasemos bien mientras ellos se divierten como enanos.

¿Qué es El hormiguero MX? Una revista de entretenimiento familiar donde se combinan entrevistas, chistes y ocurrencias con dinámicas que van de lo intrépido a lo científico pasando por lo artístico y lo espectacular.

No es un programa de variedades, ni una mesa chacotera, ni un late night, ni un stand up, ni Otro rollo, ni Sabadazo ni Al ritmo de la noche.

Es algo completamente diferente a cualquier otra cosa que usted haya visto antes.

¿En dónde radica esa diferencia? En dos elementos: felicidad y espíritu familiar.

La gente que hace El hormiguero MX se ve feliz y va a ser feliz, pero feliz como niño chiquito, en blanco, en transparente, sin intrigas, sin preguntas mala onda, con actividades sorprendentes, con juegos, con magia.

Esta producción del Estudio de Espectáculos de Azteca es uno de los pocos programas de televisión abierta, de todo México, que el público, las autoridades y yo podemos llamar 100 por ciento familiar.

Usted lo puede ver con sus hijos, con sus padres, con sus abuelos y con quien quiera y jamás va a escuchar una grosería o a ver una vulgaridad.

Y para llegar a eso se necesita un manejo de contenidos brillante, como yo creo que no existe otro en toda la televisión comercial de esta nación.

¿Qué le trato de decir cuando utilizo el adjetivo brillante? A que no se trata nada más de “portarse bien”.

Se trata de “portarse bien” siendo efectivo, dinámico, cómico, competitivo y lo primero que uno nota cuando mira esta maravilla es efectividad, dinamismo, comicidad y competitividad.

Amo El hormiguero MX y a su elenco de excelentes talentos, desde el gran Mauricio Mancera, que está espléndido, hasta Pichas y Cachas, los dos títeres de hormigas que hacen las delicias de chicos y grandes.

Pasando, por supuesto, por Ariana, El Hombre de Negro y por un montón de colaboradores que no me caben aquí por cuestiones de espacio, pero que se merecen todo nuestro reconocimiento.

Si quiere saber más, por favor busque mi videoblog Surtido rico en milenio.com y no se pierda este programa que se transmite de lunes a jueves a las 21:30 por Azteca 7.

El hormiguero MX es un título más importante de lo que parece, la más clara demostración de que cuando las cosas se hacen bien, salen bien. ¿A poco no? 

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