DOMINGA.– El expediente criminal 03645237, elaborado por una corte texana en 1986, cuenta que pasadas las siete de la noche del 9 de febrero, en el estacionamiento de los cinemas Plitt de McAllen un chico descendió de un auto, abrió una camioneta y robó lo que encontró: un rifle, una escopeta, un cuchillo, una contestadora telefónica, dos destornilladores y otros bártulos. Para su mala suerte, el policía del lugar vio todo y detuvo el auto. A bordo venían cuatro adolescentes. Uno de ellos era Francisco Javier García Cabeza de Vaca, el único con edad para ser juzgado.
“Fue una travesura de huercos: salimos del cine, uno abrió la camioneta y todos agarramos [las armas]”, contó décadas después a Radio Fórmula. “Yo era un reconocido deportista, con propuestas de becas. Por eso el fiscal dijo que me dejaran ir”. En realidad, pagó una multa de cinco mil dólares y negoció con la víctima para que le otorgaran el perdón, de acuerdo con los extensos reportajes que publicaron el periodista Ricardo Ravelo y el blog Borderland Beat.
“Oficialmente, el caso fue sobreseído porque el chico que robó la camioneta era menor de edad y no fue posible vincular con el crimen a ninguno de los otros jóvenes”, se lee en el blog. De aquel suceso sólo quedó la ficha policial de un joven Cabeza de Vaca que sostiene una placa con el número de su causa penal: 336960209.
Si bien sus acompañantes no fueron fichados, los tres acabaron asesinados años después: a Alfredo Cerda, El Paya, el que conducía el auto aquella noche, le reventaron la cabeza de un tiro en octubre de 1998, en el Estado de México; a Antonio Barba lo mataron en agosto de 1999; y a Alberto Gómez, La Chona, que con los años se convertiría en abogado de Vicente Carrillo Fuentes, lo secuestraron y lo asesinaron Los Zetas en noviembre de 2000.
A casi cuarenta años de aquel incidente en los cinemas Plitt, Cabeza de Vaca –quien gobernó Tamaulipas del 1 de octubre de 2016 al 30 de septiembre de 2022– se encuentra prófugo: desde octubre de 2022, un día después de perder el fuero, la Fiscalía General de la República (FGR) obtuvo en su contra una orden de aprehensión por delincuencia organizada y lavado de dinero, y dos años después se giró una segunda. El 24 de febrero de 2026, la Corte revocó por unanimidad –con ocho votos– el amparo que lo protegía, lo que reactivó ambas órdenes. El Servicio Exterior Mexicano solicitó días después a la embajada estadounidense su detención provisional con fines de extradición. Hasta hoy, esa solicitud sigue sin respuesta.
Hoy, desde McAllen, ofrece entrevistas y sube videos a X opinando sobre los temas de la agenda nacional. La presidenta Claudia Sheinbaum lo ha calificado públicamente de “prófugo de la justicia”. Aun así, el pasado 26 de agosto, respaldado por el PAN, anunció que quiere ser candidato presidencial en 2030.
Cabeza de Vaca llega a la alcaldía de Reynosa
Texano de nacimiento, fabricante del mexicanismo dulce chamoy (Chamoyadas) y mercadólogo por la entonces Houston Baptist University, Cabeza de Vaca se casó en la década de 1990 con Mariana Gómez Leal, quien en 2026 fue incluida en la solicitud mexicana de arresto con fines de extradición. Es hija de José Ramón Gómez, “uno de los empresarios transportistas más poderosos de Reynosa” y compañero de universidad del entonces gobernador priista Manuel Cavazos Lerma.
La vida social en la que se manejaba su suegro impulsó a Cabeza de Vaca para que, en 1998, tuviera sus primeros contactos con la política real. Uno fue cuando buscó ser precandidato independiente a la alcaldía de Reynosa, aspiración que se esfumó en cuanto entendió que le sería muy difícil si no se afiliaba a algún partido. Y el otro fue cuando ingresó al PAN, con la ayuda de Gustavo Cárdenas, político de origen priista que en ese momento buscaba la gubernatura de Tamaulipas.
Cárdenas le dio la primera tarea a Cabeza de Vaca: coordinador de la campaña en la zona norte. Aunque la elección la ganó el priista Tomás Yarrington –financiado por el Cártel del Golfo y todavía preso en México por sus nexos con organizaciones criminales–, Cabeza de Vaca ya se había convertido en un panista de hueso colorado para finales de 1999 y, “valiéndose de su influencia, contactos e incuestionables habilidades sociales”, presionó a su amigo Sergio Amaury Flores para que le presentara a Manuel Bribiesca, hijo de Martha Sahagún.
Bribiesca logró convencer a Vicente Fox y a Lino Korrodi para que nombraran a Cabeza de Vaca como coordinador de Amigos de Fox, la recaudadora de dinero –legal e ilegal– que creó Korrodi para ganar la campaña presidencial de 2000. “Esta relación proyectó la carrera política de Cabeza de Vaca”, según Borderland Beat, y sí: “Marta Sahagún hizo posible que fuera electo diputado federal”.
Tres años después, “por petición de los Bribiesca y de Sahagún, Cabeza de Vaca fue apoyado por Yarrington para ser alcalde de Reynosa”, pues éste último había roto relación con el candidato priista a la alcaldía “y prefirió apoyar al PAN”. Esta historia coincide con el testimonio del lavador de dinero Antonio Peña Argüelles, contenido en la averiguación PGR/SIEDO/UEIDCS/012/2009:
En 2004, “el gobernador Yarrington le dijo que necesitaba conseguir recursos del Cártel del Golfo para apoyar la candidatura de Cabeza de Vaca a la alcaldía de Reynosa, porque tenía especial interés en que ganara”. De acuerdo con la declaración de Peña, fueron los hermanos Sauceda Gamboa, jefes de la plaza de Reynosa, quienes proporcionaron el dinero (medio millón de dólares).
“Llamé a Cabeza de Vaca para entregárselo y él me dijo que podía estar en cualquier lugar en una hora”. Se encontraron en un restaurante. Cabeza de Vaca “se hizo acompañar de su hermano José Manuel”, quien se volvió “un próspero empresario de la construcción”. Peña les entregó la plata, recordándoles que era “un aporte del cártel del Golfo”.
Los padrinos políticos de Cabeza de Vaca
Una vez que Francisco Javier García Cabeza de Vaca se convirtió en el único panista que ganó su alcaldía en Tamaulipas, contrató como director de seguridad a René Izaguirre, su coordinador de campaña y cuñado del narcopolicía Guillermo González Calderoni, el excomandante de la Policía Judicial Federal que acusó a Raúl Salinas de Gortari de vínculos con el narco y que, viviendo ya como testigo protegido en Estados Unidos, fue asesinado el 5 de febrero de 2003 en McAllen.
En la víspera de la toma de protesta, el 1 de enero de 2005, Izaguirre fue secuestrado y asesinado. “La ejecución fue atribuida al Cártel del Golfo, ya que Cabeza de Vaca les había prometido el nombramiento del Subdirector de la Policía Municipal de Reynosa”, reportó Reforma. Como documentó la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada, “a Izaguirre lo levantaron después de que Cabeza de Vaca se reunió, en el Embassy Suite de McAllen, con dos sujetos que manejaban las finanzas de narcos en Reynosa”.
Al asesinato de Izaguirre le siguieron, en ese mismo enero, otros indicios de la peculiar relación de Cabeza de Vaca con el tráfico de drogas: 1) Su reunión con Peña en el restaurante La Mansión del Prado, donde “se puso completamente al servicio del cártel del Golfo”; y Peña, “por instrucciones de los Sauceda Gamboa”, le entregó “una lista del personal de la Dirección de Seguridad Municipal que debía ser trasladado a posiciones estratégicas o que no debía ser molestado en absoluto”; 2) su firma que autorizó que los traficantes del Golfo festejaran el Día del Niño en el Estadio Adolfo López Mateos, “donde se repartieron miles de juguetes y tarjetas de felicitación, firmadas por Osiel [Cárdenas Guillén]”, preso ya en La Palma. “El estudio es la clave del éxito”, decía cada una de las tarjetas; y 3) su encuentro privado “de 15 minutos con los Sauceda Gamboa” en La Fogata, en febrero de 2005.
Hay otro momento después: la detención en agosto de 2006, en Texas, de Alfredo Leal, subdirector de la policía de Reynosa e integrante de la seguridad de Cabeza de Vaca, por transportar veinticinco kilos de cocaína. El hecho no ameritó que Cabeza de Vaca fuera investigado, mucho menos por Felipe Calderón, a quien había ayudado con dinero para la campaña presidencial de 2006.
El 30 de mayo de 2012, en ciertas áreas de Reynosa, aparecieron varias narcomantas donde se mostraban la ficha policial de Cabeza de Vaca durante el incidente de McAllen, y las fotografías de Peña, Bribiesca y Yarrington, a quienes se acusaba de ser “los padrinos políticos” del entonces candidato a senador.
A partir de ahí, los señalamientos en su contra empezaron a hacerse más públicos. “Es una campaña negra contra mi candidatura al Senado”, se defendía, al mismo tiempo que Reforma divulgaba los testimonios de Peña, entre ellos uno donde decía que “había lavado dinero para Cavazos Lerma, Eugenio Hernández y Yarrington”.
La masacre de Nuevo Laredo durante su gubernatura en Tamaulipas
Francisco Javier García Cabeza de Vaca sorteó como pudo las acusaciones de Antonio Peña Argüelles hasta que, el 17 de junio de 2015, Tobin Bradley, cónsul estadounidense en Matamoros, ofreció información a las autoridades mexicanas a través de un memorándum que decía: “en febrero de 2012, en Los Cabos, se reunieron Joaquín Guzmán, Cabeza de Vaca y Genaro García Luna”.
Otro testimonio, el de Héctor Crescencio de León, El R3, dio cuenta del dinero sucio que habría recibido durante su campaña para gobernador. “Tengo conocimiento que mi jefe, El R2 [Antonio Haro Rodríguez], le entrega dinero”.
En un expediente que armó la FGR de 2021 se señala que, en sus tiempos como gobernador, el Centro de Análisis, Inteligencia y Estudios de Tamaulipas (CAIET) fue “considerado su brazo armado” y se le atribuyó la masacre perpetrada el 5 de septiembre de 2019, en Nuevo Laredo, “que terminó en montaje, así como secuestros, levantones, desapariciones y ejecuciones extrajudiciales”.
Aquel operativo, realizado en la colonia Valles de Anáhuac, dejó ocho civiles asesinados y, de acuerdo con documentos de la Secretaría de la Defensa revelados por Animal Político, fue instruido directamente por Cabeza de Vaca tres semanas antes de ejecutarse. Policías del entonces CAIET fabricaron pruebas para simular un enfrentamiento armado que nunca existió. En 2024, la Comisión Nacional de Derechos Humanos emitió la recomendación 173VG/2024 por esos hechos.
En octubre de 2025, ya bajo la administración de Américo Villarreal, el gobierno de Tamaulipas anunció que indemnizarían a las familias de las víctimas.
Mientras Cabeza de Vaca y su gente provocaban la violencia en el estado, Raúl Eduardo Monge Castillo, entonces jefe de la Oficina Fiscal de la secretaría de Finanzas, fue secuestrado y grabado. En el video que se subió a las redes en agosto de 2020, Monge lo acusa de recibir dinero de Los Zetas desde 2005, específicamente de Jaime González Durán, El Hummer. Al día siguiente de darse a conocer el video, Monge explicó que en su cautiverio lo presionaron para acusar a Cabeza de Vaca.
Su confrontación política con el expresidente López Obrador mermó el poco prestigio que le quedaba en los últimos años y fue así como, el 1 de marzo de 2021, la Cámara de Diputados anunció el comienzo del proceso de desafuero en su contra “por su relación con el Cártel del Golfo, el cual, presuntamente, financió sus campañas desde que contendió en 2004 por la alcaldía de Reynosa”.
En el lapso de un mes que duró el proceso, se reveló la compra de un departamento que “podría estar relacionada con empresas del Cártel de Sinaloa”. Una vez desaforado, se amparó, huyó a McAllen y acusó de que se estaban fabricando pruebas en su contra. En la búsqueda de fuero para no ser arrestado, anunció sus intenciones por la candidatura panista a la presidencia de 2024. Al no conseguirla, se postuló en el exilio como diputado federal; la autoridad electoral, sin embargo, declaró improcedente la postulación del panista por ser prófugo de la justicia.
Hoy, desde McAllen, ofrece entrevistas y sube videos a X. Desde allá ha anunciado que quiere ser candidato presidencial. Pero Arturo Zaldívar, coordinador general de Política y Gobierno de presidencia, ha dicho que Cabeza de Vaca es considerado prófugo de la justicia, por lo que no podría aspirar a ninguna candidatura. Por lo pronto, prófugo y bajo pedido de extradición, opina sobre los temas de la agenda nacional. El 26 de agosto pasado, por ejemplo, rechazó la propuesta de reforma constitucional que prohíbe que ciudadanos con doble nacionalidad –como es su caso–, se postulen a ciertos cargos de elección popular.
GSC/ATJ