En el Estado de México, la afectación por el robo de motocicletas no termina con la desaparición de la unidad. En muchos casos, el vehículo sustraído se convierte en una herramienta para otros delitos o se desmantela para su venta en partes, un fenómeno que se agrava por la falta de regularización del parque vehicular.
De acuerdo con Juan Isaí Valle Rodríguez, director de Combate a Robo de Vehículo y Transporte de la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM), una gran proporción de las motocicletas que circulan en la entidad carece de registro formal ante las autoridades fiscales y de seguridad, lo que complica tanto su recuperación como la persecución de delitos asociados.
El funcionario señaló a MILENIO que muchas personas adquieren una motocicleta sin completar los trámites necesarios o sin realizar el cambio de propietario; cuando ocurre un robo, la víctima enfrenta obstáculos legales para presentar la denuncia y acreditar la propiedad del vehículo.
“Al no regularizar su unidad, corren el riesgo de que, cuando sean víctimas de algún delito, ni siquiera tengan la calidad jurídica para iniciar un reporte de robo. Al no estar la unidad a su nombre... se les dificulta elevar ese reporte y eso nos dificulta una reacción inmediata para poderla localizar".
Un parque vehicular que rebasa los dos millones
Las estimaciones de las autoridades estatales apuntan a que el Estado de México cuenta con uno de los parques vehiculares de motocicletas más grandes del país. El crecimiento en el uso de estos vehículos se explica por su bajo costo de adquisición y operación, facilidad de movilidad y demanda en servicios de reparto o transporte.
Sin embargo, la expansión del uso de motocicletas no ha estado acompañada de un proceso de registro formal equivalente. De acuerdo con el comisario Valle Rodríguez, las cifras preliminares indican que la mayoría de las unidades no se encuentra regularizada.
“Algunas estimaciones nos marcan que el parque vehicular en el Estado de México de motocicletas asciende a los 2 millones de unidades, del cual casi 80 por ciento no está regularizado ante la Secretaría de Finanzas y ante el Registro Público Vehicular”.
La ausencia de registro no solo dificulta la recuperación de unidades robadas; también impide conocer con precisión la identidad del propietario cuando la motocicleta se utiliza en la comisión de delitos.
Vehículos con alta movilidad, útiles para delinquir
Las motocicletas poseen características que las convierten en herramientas recurrentes para actividades ilícitas. Su tamaño compacto y capacidad de desplazarse con rapidez en calles congestionadas permiten a los delincuentes cometer ataques y escapar con facilidad.
El director de Combate al Robo de Vehículos señaló que estas unidades suelen emplearse en delitos como narcomenudeo, extorsiones, homicidios o robos.
“Una motocicleta es robada ya sea para su remarcado y comercialización después con documentación falsa, o para la comisión de algún otro delito… por su particularidad de tener alta movilidad, son utilizadas para diversos delitos como contra la salud en su modalidad de narcomenudeo, para la ejecución de algunas extorsiones y algunos homicidios”.
Además, cuando el propietario original no ha dado de baja las placas o actualizado la información del vehículo, puede enfrentar complicaciones legales si la motocicleta aparece relacionada con un delito. “Si un propietario vende su unidad y no da de baja las placas, recae en él la responsabilidad en cualquier comisión de delito hecha con esa unidad”.
Motocicletas robadas y desmanteladas
Fuentes al interior de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) señalaron que una parte importante de las motocicletas recuperadas se encuentra vinculada con otros delitos; no obstante, muchas terminan desmanteladas poco tiempo después del robo.
De acuerdo con información consultada, durante cateos en inmuebles utilizados como bodegas clandestinas es frecuente localizar piezas sueltas de motocicletas; motores, chasis o carrocerías aparecen separados, lo que dificulta identificar la unidad original.
Las autoridades presumen que algunas motocicletas se utilizan para cometer un delito específico y posteriormente se deshacen de ellas; otras se desmantelan para vender sus partes en el mercado ilegal. Solo en casos de robos simples se mantiene el uso de la misma motocicleta durante varios eventos delictivos.
Estrategia de inteligencia y análisis
Para enfrentar este fenómeno, la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM) implementa análisis de información provenientes de distintos sistemas de reporte y monitoreo.
El comisario Valle Rodríguez explicó que el trabajo operativo parte del análisis de denuncias, reportes al número de emergencias y bases de datos nacionales, lo que permite identificar horarios, zonas y rutas de escape utilizadas en los robos.
El análisis de estas variables permite definir operativos de vigilancia y establecer cercos de seguridad cuando se reporta un robo.
Municipios con mayor incidencia
Las zonas con mayor número de reportes coinciden con los municipios más poblados del Estado de México, principalmente en la región del Valle de México.
El comisario enumeró algunos de los municipios con mayor incidencia en el robo de motocicletas.
“Los que tenemos referenciados son los más densamente poblados… Ecatepec, Chimalhuacán, Chalco, Cuautitlán Izcalli, Naucalpan y Tlalnepantla”.
La densidad poblacional y el volumen de vehículos en circulación generan condiciones que facilitan tanto el robo como la movilidad posterior de los responsables.
Operativos para detectar motocicletas robadas
La Secretaría de Seguridad mantiene diversos operativos enfocados en la detección de motocicletas con reporte de robo o relacionadas con delitos. Uno de ellos es el operativo Pegaso, que consiste en la instalación de puntos de control provisionales en vialidades consideradas rutas de escape o zonas con alta incidencia.
“El operativo Pegaso va focalizado en implementar puntos de control provisionales en zonas de mayor incidencia delictiva y en las vialidades de escape para hacer la revisión, la detención, revisión de los números físicos de identificación vehicular para determinar si cuenta con un estatus de reporte de robo o estatus de total legalidad”.
Durante estas revisiones también se inspecciona a los tripulantes para detectar armas, drogas u otros objetos ilícitos que puedan ser transportados en la motocicleta. “Una segunda fase del operativo es revisar al usuario para evitar que estas unidades sean medio para transportar armas, enervantes y que sean utilizadas para la comisión de otro delito”.
Además de los operativos propios, la Secretaría participa en acciones interinstitucionales; uno de ellos es el Operativo Fortaleza, donde acompañan a la Fiscalía General de Justicia estatal en cateos donde hay sospecha de robo de vehículos.
"Ayudamos con seguridad perimetral y, por ser un área especializada, ayudamos para verificar el estatus legal de los vehículos, de autopartes que ahí se almacenan".
Recuperación de motocicletas en 2026
Las acciones operativas realizadas en los primeros meses del año han derivado en el aseguramiento de decenas de motocicletas. El comisario informó que durante los primeros 59 días de 2026 se recuperaron 230 con reporte de robo; además, otras 133 fueron aseguradas por su relación con delitos distintos.
Las proyecciones de la dependencia estiman que durante el año se podrían superar las cifras registradas en 2025. “Estimamos tener una recuperación de casi mil 400 motocicletas con reporte de robo y de casi 800 unidades relacionadas con otros delitos".
Edomex lidera los robos
Las cifras nacionales reflejan la magnitud del problema. Datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública indican que en enero de 2026 se iniciaron 3 mil 718 carpetas de investigación por robo de motocicletas en el país. De ese total, 842 casos se cometieron con violencia, lo que representa el 22 por ciento de los reportes.
El Estado de México ocupó el primer lugar nacional con 534 carpetas de investigación; de ellas, 221 correspondieron a robos con violencia, equivalente a 41 por ciento de los casos registrados en la entidad.
Otras entidades con alta incidencia fueron Guanajuato, con 373 casos; Jalisco, con 345; Puebla, con 296; Veracruz, con 235 y Ciudad de México, con 206.
Llamado a la legalidad
Ante este panorama, las autoridades insisten en que la regularización de las motocicletas puede reducir riesgos para los propietarios y facilitar la recuperación de vehículos robados. El comisario Valle Rodríguez llamó a los motociclistas a realizar los trámites correspondientes ante las autoridades estatales para evitar situaciones adversas. “Este tipo de trámites tiene un costo muy bajo y es por la seguridad de nuestra familia, de nosotros y de terceros”, dijo.
También recordó que los accidentes en motocicleta representan un riesgo elevado para los conductores, por lo que recomendó la protección personal adecuada al hacer uso de estas unidades. “Tenemos el registro de que 60 por ciento de los accidentes puede llegar a ocasionar la muerte o dejar una lesión permanente”.
Finalmente, el funcionario pidió a la población colaborar con las revisiones policiales cuando se instalan filtros o puntos de control en las vialidades. “Confíen, tengan la seguridad de que, cuando sea requerido que se detengan en un filtro o punto de control provisional, vamos a tener un actuar adecuado".
En un contexto donde miles de motocicletas circulan sin registro y el robo de estos vehículos mantiene una incidencia elevada, las autoridades consideran que la regularización, las denuncias oportunas y los operativos de vigilancia son factores que pueden reducir el uso de estas unidades en actividades delictivas.
AH
