A casi dos años del estallido de la disputa entre Los Mayos y Los Chapitos por el control del Cártel de Sinaloa, las diligencias que el Gabinete de Seguridad ha emprendido para pacificar al estado continúan golpeando sus respectivas estructuras criminales, así como las de algunos de sus aliados más importantes.
Si bien es la facción que encabezan los hijos de Joaquín Guzmán Loera la que ha perdido el mayor número de operadores de alto nivel ya sea por abatimiento o arrestos, sus rivales encabezados por Ismael Zambada Sicairos alias El Mayito Flaco, también han resentido el despliegue de autoridades federales en zonas donde acumulan poderío.
Aunque por parte de Los Mayos únicamente se han reportado dos arrestos de relevancia, son algunos de sus aliados más importantes quienes se han convertido en objetivos prioritarios: el Cártel de Guasave y los Cabrera Sarabia. Si bien al igual que el heredero de El Mayo sus principales líderes se mantienen prófugos, los operativos de autoridades federales han comenzado a golpear diversos niveles de sus respectivos organigramas criminales.
El Chavo Félix y el Palillo: los golpes de Los Mayos
El primer golpe de relevancia que han recibido Los Mayos desde el inicio de su conflicto con los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán llegó la tarde del sábado 18 de enero de 2025. Aquel día, elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) y de la Guardia Nacional, lograron el arresto de Juan Carlos Félix Gastélum, alias El Chavo Félix.
La detención fue presentada por autoridades con bombo y platillo. No fue para menos pues, de acuerdo con el informe, además de ser yerno de Ismael El Mayo Zambada, Félix Gastélum también fue identificado como el segundo al mando de su facción en el Cártel de Sinaloa. Desde Quilá en Sinaloa -considerado como uno de los bastiones de Los Mayos-, Chavo Félix fue trasladado a la Ciudad de México y posteriormente al Centro Federal de Reinserción Socioal (CEFERESO) No. 1 en el Estado de México donde, de acuerdo con reportes de Rubén Mosso para MILENIO, fue vinculado a proceso por delitos contra la salud en la modalidad de posesión con fines de comercio de fentanilo y portación de armas de fuego de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas.
Aunque durante meses se mantuvo recluido en dicho centro penitenciario, en agosto de ese mismo año formó parte del segundo paquete de generadores de violencia que el gobierno de México entregó a sus homólogos estadounidenses por los cargos que pesaban en su contra en una corte federal del Distrito Sur de California.
De acuerdo con información obtenida por el periodista Angel Hernández para MILENIO, el pasado viernes 26 de junio el yerno del Mayo Zambada formalizó un acuerdo de culpabilidad por cuatro cargos, tres de ellos relacionados al tráfico de cocaína y metanfetamina y uno más por lavado de dinero.
El segundo golpe de relevancia para Los Mayos llegó un año después de la caída del Chavo Félix. Fue en enero de 2026 cuando durante un recorrido de vigilancia, elementos de la Secretaría de Marina (Semar) sorprendieron a dos hombres en posesión de un fusil, un arma corta, más de 200 cartuchos de distintos calibres, un kilo de presunta droga, equipos de comunicación y un vehículo.
Las circunstancias orilló a los marinos a intervenir, derivando así en la detención de Israel "N" alias El Palillo y su hermano Alexis Arnoldo "N". Ambos fueron identificados como operadores de la facción encabeza El Mayito Flaco en las plazas de Quilá y Eldorado.
Sobre El Palillo trascendió no sólo su cercanía con el heredero del también llamado Señor del Sombrero sino también su liderazgo en una célula delictiva dedicada a la producción de drogas sintéticas en el estado. Trascendió que su influencia se extendía más allá de Sinaloa, pues se documentó su presencia también en Sonora, Nuevo León, Hidalgo, Puebla y el Estado de México.
Los golpes al Cártel de Guasave
Pese a que Fausto Isidro Meza Flores procuró mantenerse neutral durante los primeros meses de la guerra intestina del Cártel de Sinaloa, en mayo de 2025 la escalada del conflicto lo orilló a tomar un bando: Los Mayos. Según confirmaron fuentes de la Fiscalía General de la República (FGR) a MILENIO, el líder del Cártel de Guasave aceptó sumar fuerzas con El Mayito Flaco en miras de combatir a Los Chapitos.
Aquella decisión y las jornadas de violencia que se desataron en el norte de Sinaloa volvieron a ubicar al también llamado Chapo Isidro y sus aliados en el radar de autoridades de ambos lados de la frontera. El golpe más reciente para su organización criminal se suscitó en el pasado 15 de junio cuando fue arrestado uno de sus líderes regionales identificado como Iván Raymundo Olivas Reyes alias El 24. De acuerdo con el Gabinete de Seguridad, dicho cabecilla criminal junto con otros 10 generadores de violencia fueron arrestados durante una serie de operativos simultáneos desplegados en Culiacán y Mocorito así como en Mazatlán y El Rosario.
Al arresto de dichos generadores de violencia se sumó el asesinato de Jesús Omar Ibarra Félix, cuyo cuerpo fue localizado con visibles huellas de violencia la madrugada del pasado 10 de junio en la entrada a la comunidad de Charay en el municipio de El Fuerte. Mejor conocido como El Chuta, autoridades estadounidenses lo acusaron conspirar con el Chapo Isidro para desplegar a miembros de las Fuerzas Especiales Chuta -como se autodenomina el brazo armado que tenía bajo su mando- para brindar seguridad y participar en el conflicto contra Los Chapitos.
En febrero de 2026 también fue reportado el arresto de Iván Valerio Sainz Salazar. Tal y como reportó el Gabinete de Seguridad, el también llamado Mantecas fue identificado como un líder del Cártel de los Beltrán Leyva -como aún son conocidos miembros del Cártel de Guasave- mientras que autoridades estadounidenses lo vincularon también con Los Chapitos.
Aunque la posibilidad de que El Mantecas haya cambiado de bando de frente al estallido del conflicto interno del Cártel de Sinaloa es latente, su caída se percibió como un golpe a la estructura criminal que encabeza el Chapo Isidro.
En diciembre de 2025, el Cártel de Guasave atravesó dos de las bajas más relevantes al perder a dos aliados clave: Pedro Inzunza Coronel y Pedro Inzunza Noriega. Mejor conocidos como El Pichón y El Sagitario -respectivamente- hijo y padre encabezaban su propia célula criminal aliada al Chapo Isidro hasta que las investigaciones de agencias de seguridad estadounidenses los convirtieron en los primeros narcotraficantes mexicanos en ser acusados por narcoterrorismo en su país.
La presión ejercida por Washington motivó el despliegue de la Secretaría de Marina (Semar) en zonas bajo su influencia. El primero en caer fue El Pichón, cuyo abatimiento fue confirmado por el titular de la Secretaría de la Defensa Naciona (Defensa), Ricardo Tevilla Trejo, durante una conferencia de prensa en la que se dio parte de una serie de operativos desplegados en Guasave y Ahome el 30 de noviembre.
Un mes después, la suerte también se agotó para El Sagitario, quien fue arrestado en plena víspera de año nuevo en un inmueble de Culiacán. Si bien tras su detención fue trasladado a la Ciudad de México, su resguardo fue corto pues para el 20 de enero de 2026 se convirtió en parte del tercer paquete de generadores de violencia entregado por autoridades mexicanas al gobierno estadounidense.
El asedio a los Cabrera Sarabia
En el marco de la Estrategia Nacional contra la Extorsión puesta en marcha por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) en diciembre de 2025 fue anunciado el arresto de Édgar "N", alias El Limones, identificado como un importante operador financiero del grupo de los Cabrera Sarabia en Durango.
Su caída, además de implicar un golpe a ala financiera de la organización delictiva que encabezan Alejandro y José Cabrera Sarabia, también evidenció el poderío e influencia que los socios de El Mayo Zambada han acumulado en el estado a lo largo de, al menos, tres décadas.
Fue así como el imperio criminal que acumularon en Durango se volvió objetivo de autoridades federales y en específico del Ejército Mexicano, el cual a inicios de junio desplegó 700 elementos en diversas zonas del estado, incluyendo a 90 miembros de sus Fuerzas Especiales. Dicho despliegue asedia tanto a miembros y socios de los Cabrera Sarabia como a su brazo armado identificado como la Operativa Flechas MZ, el cual ha sido el encargado de garantizar la seguridad tanto de sus líderes como de su lucrativo negocio.
El avance del Ejército Mexicano en Durango ha dejado a su paso el aseguramiento de arsenales, predios, animales exóticos, así como el arresto de miembros del eslabón más bajo de los aliados de Los Mayos, no obstante, la persistencia de las fuerzas castrenses por neutralizarlos se mantiene.
Si bien El Mayito Flaco y sus principales operadores han logrado mantenerse prófugos a lo largo del estallido del conflicto con Los Chapitos, la estrategia de autoridades federales parece estar encaminada a erosionar, primero, a aquellos aliados clave de Los Mayos cuyas operaciones han resultado clave para financiar y revitalizar la guerra intestina del Cártel de Sinaloa... al menos por ahora.
ATJ