Era noviembre de 2025 y Carlos Manzo acababa de ser asesinado. La indignación y la exigencia de justicia por el homicidio del edil de Uruapan se transformaron en manifestaciones que llegaron a Palacio Nacional donde, a modo de respuesta, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia. Diez meses más tarde, las diligencias para pacificar el estado han dado el primer gran resultado: descabezar al Cártel de Los Reyes.
Una inversión de más de 57 mil millones de pesos y el despliegue de más de 10 mil elementos de fuerzas federales contempló el plan que, en materia de seguridad, tenía objetivos específicos: el combate a la extorsión y a delitos de alto impacto, el arresto de generadores de violencia así como la erosión a sus capacidades económicas.
Personal de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), el Ejército Mexicano y la Secretaría de Marina (Semar) puso en marcha labores específicas en miras de pacificar al estado. ¿El resultado? Aseguramientos de drogas, narcolaboratorios y arsenales así como la detención de operadores criminales, incluyendo algunos de alto perfil como Ramón Álvarez Ayala, El R1 -jefe regional del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG)- o César Sepúlveda Arellano, El Bótox, -líder de los Blancos de Troya-.
Si bien la ofensiva del Gobierno Federal ha golpeado las estructuras de diversas organizaciones delictivas que operan en Michoacán, en el último mes las diligencias se concentraron en quebrar a uno de los pilares de Cárteles Unidos, un conglomerado de grupos criminales que combate al CJNG en el estado y cuyo origen se remonta al movimiento autodefensa.
Los líderes del Cártel de los Reyes
Ubicado al noroeste de Michoacán, cerca de los límites con Jalisco, el municipio de Los Reyes Salgado se convirtió en bastión de uno de los actores criminales más notorios del estado. Autodenominados como el Cártel de los Reyes, su origen se remonta al surgimiento de grupos de autodefensas que buscaban defender sus comunidades del violento avance de los Caballeros Templarios… hasta que se convirtieron en lo que juraron destruir.
Al igual que Juan José Farías Álvarez, alias El Abuelo, en Los Reyes Salgado fue Alfonso Fernández Magallón alias Poncho o Quiringa quien encabezó a un grupo de autodefensas que, eventualmente, terminó por ser devorados por el crimen organizado hasta convertirse en parte del hampa michoacano.
"El Cártel de Los Reyes es otro cártel que actualmente opera bajo el paraguas de Cárteles Unidos. El Cártel de Los Reyes está liderado por Poncho. Al igual que Abuelo, Poncho utiliza grupos armados para hacer cumplir sus órdenes y asegurarse de que se le paguen los impuestos correspondientes por la droga producida y enviada a Estados Unidos desde su territorio", describe un documento judicial presentado en una corte federal del Distrito Este de Tennessee.
Las pesquisas de autoridades estadunidenses también señalan a Alfonso Fernández Magallón como el responsable del envío de grandes cantidades de metanfetaminas de Michoacán a Estados Unidos, específicamente a Colorado. Adicionalmente Poncho es el encargado de controlar las pistas de aterrizaje utilizadas para el transporte de cargamentos de cocaína procedentes de Colombia.
Por su parte, las pesquisas del Departamento del Tesoro ubicaron a dicho líder del Cártel de los Reyes como un reclutador ex militares y policías de Colombia para engrosar las filas de Cárteles Unidos en el combate al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Mientras que Alfonso Fernández Magallón se encargaba de la operación logística del grupo criminal, tanto para combatir al cártel de las cuatro letras como para proteger su lucrativo negocio, el Cártel de los Reyes contó con su propio brazo armado autodenominado como Los R5's o las Fuerzas Especiales Wicho en alusión a su líder: Luis Enrique Barragán Chávez, alias El Wicho o El R5.
Además de ser identificado como la mano derecha de Poncho, investigaciones de autoridades estadunidenses vincularon al R5 no sólo con el combate armado sino también con la extorsión a aguacateros en Michoacán, así como con la producción y contrabando de metanfetaminas a Denver, Colorado. La operación de drones, minas antipersonas y explosivos caseros también fue relacionada a El Wicho quien también coordinaba a un séquito de jóvenes pistoleros para el Cártel de Los Reyes.
La amplia trayectoria que acumulaban tanto Poncho como El R5 y la relevancia que su grupo criminal representa para el conglomerado de Cárteles Unidos catapultó a ambos líderes al radar de autoridades de ambos lados de la frontera.
Desde 2023, los nombres de Alfonso Fernández Magallón y Luis Enrique Barragán Chávez se encuentran plasmados en una acusación formal presentada ante una corte federal de Distrito de Columbia por cargos vinculados al tráfico de cocaína y metanfetaminas a Estados Unidos, así como uso y posesión de armas de fuego.
El Programa de Recompensas del Departamento de Estado llegó a ofrecer hasta 5 millones de dólares por información que condujera al arresto de Alfonso Fernández Magallón, mientras que por Luis Enrique Barragán Chávez la cifra se ubicaba en 3 millones de dólares.
Con agencias de seguridad estadunidenses siguiendo de cerca sus pasos y su amplia y violenta reputación en México fue cuestión de tiempo para que Poncho y R5 se convirtieran en objetivos prioritarios del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia.
El arresto de Poncho
Trabajos de inteligencia del Ejército Mexicano dieron resultados el primero de agosto. Aquel día, militares y personal de la Guardia Nacional lograron el arresto de Alfonso Fernández Magallón alias Poncho o Quiringa.
De acuerdo con el comunicado emitido por la Secretaría de la Defensa (Defensa), la detención del líder del Cártel de Los Reyes se llevó a cabo en la localidad de Imbarácuaro de su mismo bastión. Junto a Poncho también fueron arrestadas otras dos personas.
"Alfonso “N” (a) Poncho o Quiringua es jefe del Cártel de los Reyes erteneciente a Cárteles Unidos, con presencia en los municipios de Cotija de la Paz, Tocumbo, Los Reyes de Salgado, Buenavista Tomatlán y Peribán de Ramos, Mich., se le vincula con los delitos de robo de vehículos, privación ilegal de la libertad, extorsión y narcotráfico", precisó la Defensa.
A Poncho también se le identificó como un colaborador cercano de Juan José Álvarez Farías, El Abuelo, y como responsable de ataques a personal militar con drones ocurrido en enero de 2025 en Cotija y en junio y julio en Tingüindín y Jacona respectivamente.
Droga, armamento y municiones le fueron aseguradas a Poncho al tiempo que integrantes de su grupo criminal desataron al menos seis bloqueos carreteros para impedir el traslado de los detenidos. La reacción de autoridades civiles y militares logró liberar las vías de comunicación de modo que se logró la extracción del líder del Cártel de los Reyes a través de un helicóptero de la Fuerzas Aérea Mexicana.
Alfonso Fernández Magallón arribó a las inmediaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) en la Ciudad de México, donde arrancó su proceso judicial, mismo que continúa librando desde las inmediaciones del Centro Federal de Readaptación (CEFERESO) No. 1 en Almoloya de Juárez, Estado de México.
El abatimiento del R5
El arresto de Poncho a inicios de agosto dejó el liderazgo del Cártel de los Reyes en manos de Luis Enrique Barragán Chávez. El ascenso del R5 fue tan fugaz como su caída. Para finales del mismo mes, fuentes de seguridad confirmaron al periodista César Cabrera para MILENIO que dicho lugarteniente había resultado abatido tras un operativo desplegado por el Ejército Mexicano en el municipio michoacano.
Fue la madrugada del lunes 31 de agosto cuando, de acuerdo con los reportes disponibles, El R5 cayó en una zona serrana. Hasta el momento en el que se escribe esta nota, ninguna dependencia del Gabinete de Seguridad ha brindado más detalles sobre el abatimiento del también llamado Wicho.
Pese a la falta de información, tanto el fallecimiento del R5 como el arresto de Poncho ha dejado acéfalo al Cártel de los Reyes y a su brazo armado que continúa siendo un actor criminal relevante en el hampa michoacano. Si bien será cuestión de tiempo que emerja un nuevo liderazgo o que la célula delictiva sea absorbida por una más grande -como por ejemplo el Cártel de Tepalcatepec-, por ahora la caída de ambos líderes se consolida como una victoria para las autoridades mexicanas que, a través de diversas estrategias, buscan regresar a Michoacán la paz que le arrebataron décadas atrás.
ATJ