Policía

Los militares leales de Sheinbaum: la estrategia que frenó la deserción en el Ejército

Investigaciones Milenio

Tras el inicio de la 'guerra contra el narco' de Calderón, la Presidenta y su antecesor, López Obrador, lograron mejorar las condiciones de los miembros de las fuerzas armadas en el país.

M+.- Las deserciones en el Ejército y la Fuerza Aérea mexicanos han llegado a mínimos históricos este año, luego de que superaran los 16 mil casos en los primeros años de la llamada 'guerra contra el narcotráfico' que inició el expresidente Felipe Calderón.

Datos de la Secretaría de la Defensa Nacional muestran que, en 2006, año en el cual Calderón anunció el inicio de la confrontación directa a los grupos criminales, se reportaron 16 mil 405 renuncias, de acuerdo con informes consultados por MILENIO para esta investigación.

Un año después, en 2007, la cifra subió a 16 mil 641. Para 2008, todavía se reportaron 9 mil 112 bajas por deserción.

El fenómeno contrasta con los registros de los periodos más recientes. En 2019, la cifra bajó a 640 y en 2021, se ubicó en 591 casos. El sexenio de Andrés Manuel López Obrador cerró con 610 abandonos.

Para 2025, ya con Claudia Sheinbaum como comandante suprema de las fuerzas armadas, los casos llegaron a 612 deserciones, y hasta marzo de 2026 apenas suman 96 elementos en esa condición, que, de continuar con esa tendencia, terminaría el año con 384 dimisiones, la cifra más baja registrada.

El documento, elaborado por la Dirección General de Personal de Defensa, concentra las bajas del Ejército y Fuerza Aérea entre 1985 y marzo de 2026, desagregadas por motivo y jerarquía.

Los registros muestran que la deserción ha sido históricamente un fenómeno concentrado en la tropa. Soldados, cabos y sargentos segundos acumulan la mayor parte de las bajas voluntarias, mientras que oficiales, jefes y generales registran cifras marginales.

Soldados dejan tropas tras despliegues contra el crimen

Durante los años de mayor presión operativa contra el crimen organizado, la deserción fue uno de los principales motivos de salida del personal militar.

El fenómeno se concentró principalmente en la tropa, particularmente en soldados rasos, mientras que los mandos y oficiales registraron números marginales.

El dato tiene relevancia porque coincide con el periodo en que las fuerzas armadas fueron desplegadas masivamente en tareas de seguridad pública, combate al narcotráfico, erradicación de cultivos, aseguramiento de armas, patrullajes urbanos y operativos de alto impacto contra organizaciones criminales.

El arranque de la estrategia federal de seguridad modificó la vida interna del Ejército.

Las unidades militares fueron enviadas a regiones de alta violencia, aumentaron los operativos fuera de instalaciones castrenses y se multiplicó la exposición de la tropa a enfrentamientos, emboscadas, desgaste operativo y presión criminal.

La estadística muestra que, en ese contexto, miles de soldados dejaron las filas. El contraste con años recientes es notable.

Gobierno emprendió apoyos para las fuerzas armadas

Aunque el Ejército mantiene un despliegue territorial amplio y participa en tareas de seguridad pública, construcción de infraestructura, aduanas, aeropuertos y apoyo a la Guardia Nacional, las deserciones registradas son significativamente menores que las observadas durante el periodo más intenso de la guerra contra el narco.

El documento también permite observar que las bajas por mala conducta son reducidas frente a las deserciones.

Guardia Nacional
La Guardia Nacional ingresó como elemento de apoyo para el Ejército | Foto: Javier Ríos

La reducción de las deserciones también coincide con una política de fortalecimiento salarial y de prestaciones para el personal militar implementada principalmente desde el sexenio de López Obrador.

Durante el sexenio del tabasqueño, la mejora salarial alcanzó especialmente a la tropa. 

De acuerdo con datos de la Defensa sobre haberes militares, los soldados recibieron un incremento en promedio de 27.22 por ciento y pasaron de ganar entre 10 mil y 12 mil pesos mensuales a alrededor de 14 mil pesos. Los cabos también llegaron a 14 mil pesos, mientras que los sargentos pasaron de 13 mil a entre 15 mil y 16 mil pesos al mes.

Posteriormente, el gobierno de Claudia Sheinbaum mantuvo la estrategia de mejorar percepciones y beneficios para la tropa, entre ellos, el fortalecimiento de programas administrados por el Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas (ISSFAM), que incluyen becas educativas, créditos hipotecarios, apoyos para vivienda y prestaciones para militares y sus familias.

MD

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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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