Los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación (CJNG) hicieron de Ecuador una colonia mexicana desde hace dos décadas y media, corrompieron sus estructuras políticas y administrativas y extendieron su batalla de México a la mitad del mundo.
Su poderío no solo se ve en las 850 muertes al mes —cifra que los llevó a marcar el 2025 como el año más violento de su historia con 10 mil 630 asesinatos ligados al crimen organizado—, sino también en otras industrias en las que han aumentado sus ganancias y han borrado las huellas de ilegalidad para evitar el rastro de las autoridades.
Dos de estos sectores pujantes, en los cuales están invirtiendo los cárteles mexicanos, y que han sido usados también por las mafias europeas, son las inversiones en Bitcoin y la minería, siendo el oro su principal metal para resguardar su dinero y para enviarlo a Medio Oriente.
Los criminales han usado las rutas de tránsito de drogas de Colombia hacia México para cruzar hasta especies provenientes de Amazonas y hasta han instalado puertos clandestinos en las Islas Galápagos para evolucionar el tráfico de sustancias.
Relación entre cárteles mexicanos y de Ecuador
Las relaciones entre los cárteles de Sinaloa y Ecuador salieron a la luz cuando, en 2003, el entonces gobernador de Manabí, César Fernández, fue detenido infraganti cargando cocaína en una avioneta propiedad de Joaquín El Chapo Guzmán.
Este mismo grupo criminal se hizo de los servicios del capitán del Ejército ecuatoriano, Telmo Castro, quien fue su brazo derecho y constructor de las rutas de Colombia a México para el trasiego de cocaína.
En 2019, el ex militar fue encontrado muerto por 15 puñaladas en la espalda, maniatado en la cárcel de Guayaquil mientras pagaba una pena de 13 años por narcotráfico, aunque lejanas sus operaciones e influencia de México, gozaba de un corrido en su honor del grupo Edición Especial que narraba:
“Con camiones del gobierno,
Es con lo que trabajamos,
La droga y el dinero,
Pasan bien camuflajedos,
Bien portado el uniforme
Para que retenes nos brinden el paso,
Y no revisen maletas
Que vienen repletas de polvo blanco…”
Las dos detenciones de El Chapo en 2014 y 2016, dejaron vacíos de poder tanto en México como en Ecuador, lo que fue aprovechado por el CJNG.
Enviados de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, se aliaron con las bandas locales Los Lobos, Los Tiguerones y Los Lagartos.
Mientras que Sinaloa afianzó su relación con Los Choneros. Lo que trajo una ola de violencia y derramamiento en las calles de Ecuador y en los centros penitenciarios...
Ola de violencia en las cárceles y en las calles
El ex director del Operativo Conjunto de las Fuerzas Armadas en aquellos tiempos, Alexander Levoyer, recuerda esos momentos en los que cientos de presos, carceleros y civiles murieron en las masacres penitenciarias.
“Entre 2021 y 2023, hubo unas grandes masacres, exactamente, 11 masacres en diferentes cárceles del país, masacres con más de 400 muertos.
“El presidente aplicó los estados de excepción, 30 días, 60 días y combatíamos, ingresamos a las cárceles, para retomar el control. Se complicó bastante, porque afuera hubo muchos secuestros, robos, extorsiones, ingresaron a unidades policiales, pretendieron ingresar ya a unidades militares, hubo muertos, heridos, sicariatos.
“Estos grupos delincuenciales se internaron o se metieron a un canal de televisión, fue un grave problema”, detalló.
El mando militar también recordó que en las calles las Fuerzas Armadas se enfrentaron al poderío armamentístico criminal y hasta al terrorismo, acciones que, dijo, “solo se veían en Colombia y México”.
“Decapitaban gente, colgaban a los muertos en los puentes, eso era influencia directa de los cárteles mexicanos y colombianos. Después supimos que era gente entrenada Al Qaeda, México y Colombia, nuestro Ejército no estaba listo para combatir a estos delincuentes” reveló.
Mientras que el ex ministro del Interior, Patricio Carrillo, sumó a lo anterior el debilitamiento procesal, pues muchos jueces fueron comprados por el crimen organizado y liberaron a los criminales que Policía y Ejército detienen.
“El sistema procesal no soportó; el sistema judicial estaba diseñado con pocos peritos, fiscales y jueces, que debían manejar mil, mil 500 muertes en todo el país. Entonces la mayoría quedaron archivadas y en impunidad, se desbordó el sistema”, dijo.
El punto más alto de esa violencia fue el magnicidio del candidato presidencial Fernando Villavicencio en Quito, Ecuador, el 9 de agosto de 2023, quien fue ultimado tras un evento de campaña.
De acuerdo a reportes de inteligencia ecuatorianos y al propio asesor del ex aspirante, Patricio Zuquilanda, había recibido diversas amenazas de muerte durante sus actos proselitistas, destacando una del cártel de Sinaloa.
Mientras que otra pesquisa atribuye a Los Lobos, brazo del CJNG, y a su líder Juan Carlos Montero Mestre, la autoría intelectual del magnicidio.
Pax Narcoecuatoriana
El hecho anterior y la llegada del presidente Daniel Noboa, quien anunció mano firme y lucha frontal contra el crimen organizado —que para esas fechas ya eran consideradas “organizaciones terroristas”— trajo una tensa calma.
Lo anterior hizo que los cárteles mexicanos y europeos se ingeniaran nuevas formas de ingreso que pasaran por alto a los ojos de las autoridades.
En 2025, la ONU, a través de su oficina para la región Andina y el Cono Sur, alertó que Ecuador se enfrenta a una amenaza creciente derivada de las actividades de lavado de activos vinculadas a delitos como el narcotráfico, la corrupción, la evasión fiscal, los delitos ambientales y la trata de personas.
“Estas actividades ilícitas generan miles de millones de dólares que se reintegran al sistema financiero, perpetuando la violencia, la inseguridad y la inestabilidad institucional, además de distorsionar los mercados e impedir el desarrollo sostenible”, detalla su informe.
El especialista en temas de seguridad de Ecuador, Arturo Torres, reafirmó lo anterior y dio a conocer que mucho dinero de los cárteles mexicanos y europeos también es usado para inversiones en bitcoin.
“Los principales delitos que han crecido son los delitos financieros, como el de criptomonedas en el sistema financiero. Ahí es donde están utilizando la plata los narcotraficantes, ahí es donde están invirtiendo. Y los bancos y el sistema financiero no tienen los suficientes controles para enfrentar ese fenómeno. Esos son los dos delitos que más han crecido los dos últimos años”, reconoció.
Aunado a lo anterior, los cárteles no solo explotan las vías de comunicación ecuatorianas, también su subsuelo: 20 de las 24 provincias del país gozan de grandes cantidades de los llamados “metales raros”, entre ellos el oro.
Afirman las autoridades que las rutas de vuelo de más de 36 horas de Quito a Dubái siempre están repletas de mujeres que usan decenas de artículos de oro para llevarlos a los Emiratos Árabes Unidos y lavar ese dinero del crimen.
El oro ecuatoriano para los criminales también se usa para conformar lingotes, que son más fáciles de trasladar y con menos restricciones de las autoridades, con ayuda de una empresa fantasma.
“Una vez que tú compras el oro y se convierte en un lingote, eso ya entra limpio en el mercado. Ya no tiene la carga de ser cocaína, pues entonces los cárteles empiezan a dar el salto desde de precisamente desde el 2020, empiezan a incursionar en minería ilegal y luego en exportaciones.
“Aquí en el Ecuador se empiezan a crear empresas ficticias, fantasmas de papel para hacer exportaciones de oro hacia Qatar, la India, Suiza, otros países. Por cierto, y el oro se vuelve mucho más valorado que la misma cocaína porque cuesta cuatro veces más, ganas mucho más, el riesgo es mucho menor”, explicó.
Los cárteles mexicanos se han adaptado a la realidad en Ecuador, convirtiendo lo que era un país de tránsito de droga en un paraíso donde pueden potencializar sus ganancias.
“Ahora hablamos de holdings transnacionales dedicados a diferentes delitos: en un momento pueden utilizar el narcotráfico, y si hay mucho control, van a la minería ilegal, a las extorsiones, a la trata de personas o al tráfico de especies de la Amazonía, porque utilizan las mismas rutas, la misma logística, los mismos operadores corruptos dentro del Estado”, sentenció Torres.
RM
