La secularización que inicia en los primeros años del siglo XVIII modificó costumbres y actividades de la vida cotidiana al delinear las esferas de lo relativo a este mundo —real, inmediato, medible— y la del mundo sagrado.
Una de ellas fue la celebración “del día de su santo” un día que generalmente coincidía con el del nacimiento de las personas.
Ese día era tan importante que en las constituciones y ordenanzas de la botica del Hospital Real y General de octubre de 1778 se indicó que además del sueldo diario de siete reales para los oficiales se les diera una gratificación de cuatro pesos el día de su santo y de dos pesos en el caso de los mozos.
En 1842 la publicación Panorama de las señoritas le dedica un apartado completo y es descrito así: “ese aniversario de otro más feliz, o que recuerda el en que vino al mundo la persona amada, ha lucido siempre brillante y espléndido; y los poetas, en su universo ideal y de encantos, han visto más puro y reluciente al sol; a la aurora derramar perlas por el oriente; a las flores mecerse alegres sobre sus tallos, despidiendo dobles perfumes y fragancia; a las aves cantar revolando sobre la mansión donde duerme la persona cuyos días se proponen felicitar, saludándola en tan alegre como dichosa alborada”.
Durante los primeros años del siglo XX los periódicos en su primera plana publicaban el santoral del día, cómo la que apareció el viernes 1 de marzo de 1901 en el diario “El Tiempo” y marcaba ese día como: Festividad de la Lanza y Clavos de Nuestro Señor Jesucristo, Santos Albino y Rosendo Obispos Confesores, Santa Eudoxia y el Beato Miguel Carballo Mártires, y en muchas de las notas que se publicaban hacían referencia a la celebración del día del santo de alguna de las personalidades que aparecían en las noticias.
Poco a poco la costumbre de celebrar el día del santo fue reemplazada por el día del cumpleaños, cada vez es menos frecuente darle el nombre del santo a los bebés de acuerdo al día de su nacimiento y también saber o recordar el día del nuestro o de nuestros familiares y amigos; con la aparición de tantos nuevos nombres globalizados tampoco es siempre posible encontrar el día que se celebra al santo correspondiente.