¡Qué cosa tan más divina: “Malcolm in the Middle: Life’s Still Unfair” (“Malcolm el de en medio: la vida sigue siendo injusta”) de Hulu en Disney+!
Creo que es el mejor reencuentro desde “Will and Grace”. ¡Y mire que HBO Max le echó muchas ganas a lo que tuvimos con “Friends” y “Harry Potter”!
¿Cuál es la diferencia? Que el escritor Lingwood Boomer (“3rd Rock From The Sun”) y su equipo se tomaron esto muy en serio, rompieron con todos los lugares comunes e hicieron lo que se tenía que hacer:
Un especial de verdad. No un “show” con entrevistas al reparto. No un podcast con chismes. No una continuación, precuela o secuela. ¡No! ¡Un especial como los del siglo XX!
Antes los llamábamos “película especial para televisión”. ¿Se acuerda? Ahore le pusieron “miniserie”.
Haya sido como haya sido, fueron cuatro capítulos de media hora que sumados dan el tiempo exacto de una película como las que veíamos hace más de 30 años.
El resultado fue precioso porque tuvimos toda la nostalgia pero, al mismo tiempo, tuvimos la oportunidad de volver a sentir lo que sentíamos cuando veríamos “Malcolm” entre el año 2000, cuando se lanzó al mercado, y 2006, cuando terminó.
Primero se lo voy a decir como fan, como alguien que adoró esta comedia y como alguien que ama la vida y no se anda con estupideces: ¡Grité de la risa!
Una cosa es reír. Otra, carcajearse. No. Yo grité. Cuando la vi, además de que no la pude soltar y me la eché toda de un jalón, desperté a la gente que dormía dos pisos arriba de donde estaba.
Tenía siglos de no gritar de la risa. ¡Gracias, “Malcolm in the Middle: Life’s Still Unfair”! ¡Fue muy liberador!
Y para que luego mis “haters” no anden diciendo que eso me pasó porque soy “generación X”, no la vi solo. La vi con “millenials” y ellos, que sí la conocieron y que ya no ven televisión, la gozaron tanto como yo.
¿Qué está pasando aquí? Muchas cosas. Primero, que este reencuentro funciona porque, a diferencia de lo que va a pasar dentro de 20 años con las “Frutinovelas” y todos los escandalitos de hoy, no estamos hablando de nichos.
“Malcom” todavía fue televisión, todavía fue un contenido para todas y para todos sin importar edades, géneros, niveles socioeconómicos ni nada de nada.
Por tanto, ahora que pasó el tiempo, significa algo para todas y para todos sin importar edades, géneros, niveles socioeconómicos ni nada de nada.
Quien mira “Malcolm el de en medio: la vida sigue siendo injusta” no sólo se divierte, tiene la certeza de que lo que va a ver va a estar bueno. Por tanto, se empodera.
¿Cuándo fue la última vez que usted tuvo la certeza sobre algo que apareció en su algoritmo? ¿Cuándo fue la última vez que usted se empoderó mirando un “especial para televisión”?
Por si todo lo que le estoy diciendo no fuera lo suficientemente relevante, como todas las personas que participaron en “Malcolm” eran geniuinamente brillantes y construyeron carreras espectaculares, volver a verlas juntas, hoy, manda poderosísimos mensajes positivos.
No hay manera de ver “Malcolm in the Middle: Life’s Still Unfair” y de no ponerse de buenas.
¿Quiere humor físico? Tiene humor físico. ¿Quiere humor verbal? Tiene humor verbal. ¿Quiere irreverencia? Tiene irreverencia. ¿Quiere escatología? Tiene escatología. ¿Quiere humor crítico y social? Tiene humor crítico y social.
Esta miniserie tiene de todo para todas y para todos, las actuaciones son épicas y yo necesitaría cuatro columna para ir profundizando en chistes como el del ostión, en escenas como la del baño o en secuencias como la del baile.
¡Qué risa! ¡Qué risa! ¡Qué risa! ¡Y qué buenos los nuevos personajes interpretados por estrellas como Keeley Karsten (“Los Fabelman”), Kiana Madeira (“La calle del terror”) y el actor no binario Vaughan Murrae (“Before I Change My Mind”)!
Luche con todas sus fuerzas por ver ya, ya, pero ya “Malcolm in the Middle: Life’s Still Unfair” en Disney+. Le va a gustar. De veras que sí.