Política

No educar=Crimen planetario

La educación es el proceso maravilloso de formar seres humanos; es la interrelación a través de la cual, se conforman en el espíritu y en el corazón de la niñez, los valores, principios e intereses más trascendentes para todos: el respeto a la vida, a la igualdad, a la libertad y sobre todo, el sentido de la justicia; además, el amor, la fraternidad, la solidaridad, la cooperación y que entendamos que somos fraternos, que la raza humana somos los mismos.

En México, hemos luchado, desde siempre porque la educación sea un patrimonio social, que no sea negocio, que no se lucre con la formación del espíritu humano y que el conocimiento, la ciencia y la cultura, son herencias colectivas, no son patrimonio personal, sino planetario; por ello, en la Revolución de México de 1910, fue un ideal que se plasmó en el artículo tercero de la maravillosa Norma Rectora o Constitución de México de 1917, la educación es un derecho universal, para la niñez y juventud, conquista sagrada, que costó vidas, tiempos, muchos años de dolor, de esclavitud y servidumbre del pueblo de México.

Porque la educación es para la libertad, para pensar, trabajar y transformar el planeta; educar es innovar, revolucionar, cambiar y evolucionar a mejores planos como personas; por ello, también es una obligación constitucional para los padres, así, mamá y papá, deben llevar a sus hijos a las escuelas, la educación es un derecho y una obligación.

Entonces, cualquier persona que obstaculice, se oponga, impida de cualquier manera, el sagrado, inalienable, indivisible e imprescriptible derecho constitucional a la educación, consagrado hace 99 años para el pueblo de México; comete un crimen planetario.

Me preguntan alumnos que han sido profesores si tienen derecho de manifestarse, les contesto que sí, conforme a los artículos 1, 3, 6, 7, 8 y 9 de nuestra amada Constitución; podemos manifestar nuestras ideas, siempre y cuando, respetemos los derechos de los demás, no cometamos algún delito, respetemos el orden y la paz pública; la defensa de nuestros derechos personales no es en contra de otros derechos, o yo defiendo mi derecho suprimiendo los derechos de otros, debemos respetar todos, los derechos de todos, entre los individuos, como entre los sindicatos, agrupaciones y naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz.

Entonces, el primer deber de los profesores, es educar, instruir, la formación de seres humanos, derecho sagrado; pueden manifestarse en horarios que no sean de trabajo; cuando cumplan sus sagradas obligaciones de educar al tesoro más maravilloso del país: la niñez, con eso no se juega, porque es un crimen cobrar por algo que no se cumple o cobrar sin trabajar, es un robo; pero no cumplir la altísima misión de educar al pueblo, es de los mayores crímenes que se pueden registrar en la historia de la humanidad.

Por lo anterior, estas personas deben ser despedidas, no cumplen horarios de trabajo, no deben devengar sueldo; deben prepararse para ser mejores seres humanos, formadores de las nuevas generaciones para que sean mejores que nosotros, para que no destruyan, que construyan, que respeten, que nos valoremos y respetemos como seres humanos.

José de Jesús Covarrubias Dueñas

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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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