La motivación por este tema surge de conversaciones con estudiantes del doctorado en Sistemas Inteligentes. Recientemente, en una de estas conversaciones se plantearon preguntas muy interesantes: ¿Es necesario que haya investigación en la universidad? ¿Cuál es el sentido social y capitalista de la investigación? ¿Son aliadas la investigación y la innovación?
La utilidad económica es definitivamente una consecuencia de la investigación, sin embargo, no es muy inmediata. Por otro lado, el principal fin de la investigación es llegar al descubrimiento de la verdad absoluta. ¿Qué es la verdad absoluta? ¿Por qué verdad absoluta?
De acuerdo con Sócrates y Tomás de Aquino, la verdad absoluta es lo que es: se crea o no en ella. La verdad absoluta es lo que es antes de que la humanidad haya existido, mientras exista, y después de que desaparezca. La verdad absoluta se va descubriendo, no se ha descubierto en su totalidad, y en cada descubrimiento sólo se revela una infinitesimal parte de la verdad absoluta. La filosofía es la ciencia que busca descubrir la verdad sobre la naturaleza (materia, espacio, tiempo, energía, bien, etcétera), y casi todas las ciencias son parte de la filosofía (física, biología, medicina, química, psicología, ética). En cada ciencia se busca revelar una parte de la verdad. El significado del término “Ph. D.” es doctorado en Filosofía pues el estudiante de doctorado, al final de su formación, llega a descubrir una parte de la verdad absoluta en su campo de estudio.
La verdad relativa es lo que cada quien conoce sobre la verdad. Por lo tanto, la verdad relativa está limitada. En ese sentido, en el relativismo existen varias verdades sobre un mismo hecho u objeto, aun cuando éstas se contrapongan. Sin embargo, la verdad absoluta es una sola.
Todas las personas somos investigadores porque una de las metas en la vida, de cada quien, es ir descubriendo cada vez más sobre la verdad. Todos deseamos y buscamos conocer la verdad y hacer lo correcto. El bien es otro elemento de la verdad y es dentro de la verdad absoluta que se define perfectamente lo que es bueno y malo (la ética es la ciencia que estudia el bien). Todos queremos alcanzar la verdad y, hasta ahora, nadie conoce de alguien que desee vivir en la mentira; excepto por la canción de Luis Miguel que dice: miénteme como siempre.
Se ha hablado de que la filosofía busca descubrir la verdad de la naturaleza, pues existe una verdad sobrenatural (por encima de lo natural), la cual se estudia en la teología. El descubrimiento sobre la verdad del universo (naturaleza) ha podido alcanzarse a través de la razón humana como es el caso del Principio de la conservación de la energía, sin embargo, hay partes de verdad que son inalcanzables por la razón humana (no se pueden comprobar o demostrar) y la única manera de abrazar esa verdad es a través de una facultad que se llama fe, como es el caso del dogma: detrás del origen del universo existe una voluntad y una inteligencia suprema.
La fe y la razón no se contraponen, y por el contrario, se han complementado, es decir, una requiere de la otra. Se han descubierto partes de la verdad no sólo con el uso de la razón, ni con el sólo uso de la fe. La fe y la razón convergen en más de una centena de científicos (Sócrates, Tomas de Aquino, Francis Collins, Marconi, Volta, Schrödinger, Born) antes o al final del descubrimiento.
Luis Pasteur buscó resolver una interrogante sobrenatural que planteaba que algo, que nunca había existido, de modo espontáneo adquiere voluntad y decide existir. Finalmente, Pasteur descubre la imposibilidad de la generación espontánea, vacunas preventivas, teoría de los gérmenes patógenos y el proceso de pasteurización. Isaac Newton desarrolló las teorías de la luz, de la gravitación universal y participó en la creación del cálculo. En 1713, en la publicación “General”, Newton afirmó que la motivación detrás de sus descubrimientos era establecer la existencia de Dios.
“Hay dos formas de ver la vida: una es creer que no existen milagros, la otra es creer que todo es un milagro”. Albert Einstein.