Política

El falso funeral del T-MEC

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M+ En días recientes ha corrido el rumor de que Estados Unidos dará por terminado el Tratado de Libre Comercio (T-MEC) y con ello el lugar preferencial de México como socio comercial de Estados Unidos llegará a su fin.

Esto es falso.

Trump no ha declarado su salida del tratado. De querer salir, podría perfectamente hacerlo con un simple preaviso de tres meses.

Lo que Estados Unidos realmente está planteando es no prorrogar el T-MEC por 16 años. En vez de ello, busca mantenerlo por 10 años con revisiones anuales. Si al término de ese periodo no se alcanza un acuerdo para prorrogarlo por 16 años, en efecto, el tratado terminará.

Para México, estas son, de hecho, buenas noticias.

Primero, porque demuestra que, aunque públicamente Trump argumenta que no necesita del T-MEC, en la práctica lo necesita tanto que no se atreve a terminarlo. El elector trumpista desearía terminarlo, pero Trump no se arriesga a darles esa victoria porque sabe que hacerlo afectaría su control inflacionario.

En vez de ello, Trump prefiere dejar al T-MEC en una especie de limbo que le permite seguir hablando mal del tratado en público, al tiempo en que, en la práctica, le da a México enormes ventajas de exportación. Ningún país del mundo tiene un mejor trato arancelario que México. El 83% de las exportaciones mexicanas no tienen arancel alguno.

Una segunda razón por la que esto es positivo para México es porque nos abre la puerta a que el T-MEC de largo plazo sea negociado, ya no con Trump, sino con el siguiente presidente de Estados Unidos. Firmar un T-MEC de 16 años ahora implicaría vivir bajo la huella trumpista por más de una década después de Trump, un escenario ominoso.

Es verdad que, a nivel doméstico, saber que el tratado seguirá por 10 años, con revisiones, implica un cierto nivel de incertidumbre. Al respecto, no cabe más que apelar a la realidad. Es tiempo de que el inversionista deje de soñar con un T-MEC o un NAFTA como el que tuvimos durante las últimas tres décadas. Ese mundo no volverá, ni siquiera con un gobierno demócrata.

Los nuevos inversionistas tendrán que tomar la decisión entre invertir en México, con las circunstancias subóptimas actuales, o apostarle a que otro país se convierta en el principal socio comercial de Estados Unidos.

Debido a los privilegios geográficos y a la integración comercial que ya existe entre Estados Unidos y nuestro país, todo indica que la apuesta racional, aun bajo este escenario, seguirá siendo por México. 

Lo contenido en este texto es publicado por su autora en su carácter exclusivo como profesionista independiente y no refleja las opiniones, políticas o posiciones de otros cargos que desempeña.


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Viri Ríos
  • Viri Ríos
  • viridiana.rios@milenio.com
  • Política pública con datos. Autora de @NoEsNormalLibro. Podcast #PoliticaYOtrosDatos. Enseño en @HarvardSummer. Harvard Ph.D. / Escribe todos los lunes su columna No es normal
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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