El Derecho Corporativo o también conocido como Derecho Empresarial es una rama del Derecho Privado que regula y estudia la vida empresarial, proporcionando al empresario herramientas y conocimientos legales que lo hacen sujeto de derechos y obligaciones a través de las distintas clases de sociedad.
El Derecho Corporativo es una de las ramas del Derecho más antiguas, nos remonta más allá de las primeras civilizaciones en los orígenes de la humanidad, en donde existen los primeros actos de comercio y que hablan de la evolución social. En México tenemos el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, que es el Organismo Gubernamental facultado para realizar el registro de una Marca y Patentes, protegiendo sus derechos y estableciendo una temporalidad para su operación y propiedad. Además, ayudar a iniciar acciones legales por posible mal uso de tu marca y te facilita el otorgar licencias de uso o franquicias.
Esta Institución al contar con toda una plataforma legal y normativa da certeza jurídica dentro y fuera del país entre particulares e instituciones de gobierno, lo que genera confianza y certidumbre que ha servido de impulso para la invención y registro, generando una plataforma legalmente fuerte y soportada para respaldar productos o servicios, y atender cualquier controversia o derecho. En el mercado nacional hoy vemos un crecimiento legal y ordenado de productos y servicios mexicanos, los cuales vienen de la oportunidad que encuentran la micro, pequeña y mediana empresas, volviéndolas más sólidas, rentables y competitivas. La Marca es el activo más importante de la actividad empresarial, y lo identificamos como todo signo visible que distingue productos o servicios de otros de su misma especie o clase en el mercado. Una Patente es el derecho de exclusividad que otorga el Estado al inventor de un nuevo producto o tecnología, susceptibles de ser explotados comercialmente por un período limitado de tiempo, a cambio de la divulgación de la invención otorgando un título de propiedad, mismo que puede ser renovado, interviniendo la caducidad, prescripción y renovación. La Propiedad Intelectual es una regulación que engloba los derechos de los creadores y autores. El Diseño Intelectual es el proceso docto entendiéndose como una creación para establecer una comunicación visual utilizando símbolos, nombres, imágenes, colores, formas, dimensiones, con el fin de lograr un impacto de un producto o servicio, convirtiéndose en La Propiedad Intelectual, la cual es una herramienta de competitividad. Es importante resaltar que el hecho de pensar, inventar, diseñar, desarrollar, crear, y darle forma a una marca con nombre e imagen, nos lleva al nacimiento de un derecho el cual esta intrínseco en la invención y que debemos acreditar con todos los elementos y pruebas que dieron origen a la invención para acreditar la legitimidad de este, ya que el esfuerzo de emprender e incursionar en el espacio del comercio a través de la explotación de un producto, servicio y/o marca, nos presentará ante un mercado competitivo y exigente. Si bien es cierto el Derecho que nace naturalmente al innovar, también existe obligaciones en un marco legal a través de Leyes, Tratados Internacionales, Jurisprudencia, Normas, Reglamentos, y hasta las costumbres, ambos nos crean la necesidad de tener un acompañamiento de un profesional del derecho, llevándonos a contar con una planeación estratégica jurídica, para fortalecer todas las acciones y tareas, dando mayor seguridad y certeza a cualquier proyecto, de ahí que la asesoría o consulta legal es una herramienta fundamental en la toma de decisiones. No hay que perder de vista que, al hablar de economía, mercado, competitividad, calidad, excelencia y de todos aquellos conceptos que forman parte del quehacer en la iniciativa privada en un producto o servicio.
Francisco Armenta Serrano