Si bien ese ha sido uno de los grandes pretextos de tantos malos comentarios, también es un hecho irrefutable que las buenas y. largas conversaciones, cuando son resumidas a unos pocos segundos en redes sociales, pueden acabar diciendo exactamente lo contrario a y alimentar a las hordas iracundas que habitan el cibermundo, siempre buscando con quien enojarse y castigar a continuación.
Eso fue lo que le pasó a Eugenio Derbez después de que una entrevista que tuvo con Adela Micha fue recortada justo, y no sé si quien lo hizo fue con malicia o solo distracción, para que pareciera que estaba diciendo algo que él no dijo y nunca diría.
Piénsenlo. Cuántas de nuestras conversaciones sobervivirian a la policía moral del internet si alguien con la tijera digital solo estuviera buscando lo más llamativo para lanzarlo al mundo. Aquí, cuando Eugenio le respondió a Adela a la pregunta: “¿Sí los chavos de hoy en día piensan mucho en la lana?˝ (aclarando que hablaba de la inmediatez y de que muchos quieren todo enseguida) Él primero explicó cómo, cuando un proyecto le gusta, se concentra en eso mucho antes que en el dinero y que si bien lo económico es importante, el tema en la mesa era el amor al trabajo. Jamás dijo que el trabajo no debe ser remunerado, y si bien narró que demasiados jóvenes no ven más allá de cuánto les van a pagar, el punto era otro. Y sí, pueden discutirle, pero no pueden hacerlo solo con 10 segundos de una conversación que explica esa frase. Una que ya llevaba un rato por ahí y que fue retomada y hecha tendencia por cómo suena, sin saber de dónde venía y a qué iba.
Cuando Eugenio pidió que se viera la entrevista completa muchos entendieron. Otros, aquellos que están contentos con lo que consideran su superioridad moral para criticar a quien ha tenido éxito, ni se molestaron. Les gustaba más cuando sonaba mal. Y esto es todos los días.