Hay un par de cosas que hay que decir sobre el fenómeno alrededor de Top Gun, que van más allá de la enorme taquilla y lo divertida que es. Primero, felicidades a Tom Cruise por elegir a Jennifer Connelly como el objeto de su deseo, Penny; me recuerda a una amiga que existía como leyenda urbana en la primera cinta, pero obviamente en 1986 fue Charlie, el personaje de Kelly McGillis, la capaz instructora mayor que baby Tom, la que acabó con él en la moto y supuestamente en la vida.
Era inevitable que la gente fuera a destacar la apariencia de la McGillis tantos años después. Los motivos son muy obvios: Tom Cruise está mejor que nunca y ella tuvo la osadía de envejecer. Eso no podemos perdonarlo y los memes han sido muy crueles. Sobre todo, porque ella ya no se dedica a esto y no anda molestando a nadie ni llamando la atención. Pero sería inocente pretender que la naturaleza humana operara de cualquier otra forma.
Mis otras dos preguntas son muy sencillas. En los 80 entiendo que ni cinturones de seguridad usábamos bien. Pero, ¿cómo puede ser que Maverick maneja a esa velocidad en su moto sin casco? Ya sé, es tapar la cara de Cruise, pero ¿en serio? Sería bastante estúpido que logre volar un F-18 y que se acabara descalabrando por la motocicleta. Si hasta en MotoGP regañarían al compa al que le pusieron el nombre de nuestro héroe, Maverick (Viñales).
Pero bueno, qué divertida es la nostalgia cuando más se necesita, aunque sí me queda una duda más: ¿la confrontación (no spoilers) es contra Masiosare? Porque hay un extraño enemigo que no sabemos bien quién es. Cuando una película quiere venderse tan bien en todo el mundo, es mejor dejar a los villanos de la guerra fría en neutral.
Susana Moscatel
Twitter: @susana.moscatel