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México como punto de encuentro para impulsar el desarrollo de América Latina y el Caribe

Hace unos días, en Ciudad de México, realizamos el lanzamiento regional del nuevo Reporte de Economía y Desarrollo 2026 de CAF, “Raíces del futuro: el nuevo mundo rural de América Latina y el Caribe” en alianza con la Secretaría de Economía y el Colegio de México. Este informe insignia no sólo refleja nuestro compromiso con la generación de conocimiento, sino también con la reflexión estratégica sobre el futuro de la región.

Presentar este reporte en México no fue casualidad, sino una forma de conmemorar un hito en la historia de CAF: hace 36 años el país se convirtió en su primer accionista fuera de la región andina. Ese paso marcó el inicio de una expansión que hoy permite al banco tener un alcance latinoamericano, caribeño e iberoamericano, consolidándose como una de las principales fuentes de financiamiento para el desarrollo en la región y encaminándose a convertirse en el organismo multilateral con más presencia geográfica en América Latina y el Caribe.

Esa evolución no es sólo institucional, también refleja una manera de entender el desarrollo, basada en el potencial de los territorios. En ese sentido, no hay duda: los grandes proyectos germinan en esta tierra. Y esa idea conecta directamente con el mensaje central de este nuevo estudio: el mundo rural de América Latina y el Caribe no es un problema por resolver, sino una oportunidad estratégica que no podemos darnos el lujo de desaprovechar.

La región tiene todo para posicionarse como una solución frente a los grandes desafíos globales. Sus territorios rurales están atravesando profundas transformaciones económicas, sociales, tecnológicas y ambientales que abren nuevas oportunidades para el desarrollo.

México es un claro ejemplo. Cerca de 30 millones de personas —22 por ciento de su población— viven en territorios rurales. En ellos se concentran recursos clave para la seguridad alimentaria, la sostenibilidad ambiental, la producción energética, el turismo y la preservación cultural.

El sector agropecuario mexicano aporta alrededor de 3 por ciento del valor agregado nacional, genera 12 por ciento del empleo y representa 4 por ciento de las exportaciones. Además, el complejo agroindustrial eleva esa contribución a 7 por ciento del valor agregado del país. Sin embargo, detrás de estas cifras persisten importantes desafíos de productividad y de acceso al capital, sobre todo entre pequeños y medianos productores.

Pero el futuro del mundo rural no depende sólo del agro. Los territorios rurales tienen un enorme potencial para diversificar su actividad económica hacia sectores como el turismo, la pesca y acuicultura, la bioeconomía, las energías limpias y la transformación de recursos naturales con mayor valor agregado.

Aprovechar este potencial exige una nueva mirada. El desarrollo rural debe asumirse como una prioridad estratégica que requiere políticas públicas integradas. No basta con intervenciones aisladas: es necesario construir una visión que fortalezca las capacidades productivas y humanas, mejore la integración territorial y promueva un desarrollo más inclusivo, dinámico y sostenible.

Frente a este panorama, CAF propone una hoja de ruta integral orientada a convertir ese potencial en resultados concretos de desarrollo. Esta agenda combina políticas productivas, sociales y de infraestructura, ámbitos en los que hemos venido acompañando al país, en línea con el Plan Nacional de Desarrollo y el Plan México.

Esta hoja de ruta plantea políticas en distintas áreas: en el ámbito productivo, promueve la adopción tecnológica, la digitalización, la diversificación y la agregación de valor, junto con el fortalecimiento de la gobernanza de los recursos naturales. En el plano social, enfatiza la necesidad de ampliar la protección social y desarrollar capacidades para acceder a empleos de mayor calidad. En materia de servicios, subraya la urgencia de cerrar las brechas tanto en acceso como en calidad.

Nuestro compromiso es seguir acompañando este proceso mediante financiamiento, generación de conocimiento y capacidad de articulación, actuando también como puente para el diálogo y la integración regional. En línea con esto, durante nuestra visita al país firmamos tres acuerdos con las Secretarías de Turismo, Economía y Medio Ambiente y Recursos Naturales para fortalecer la cooperación en materia ambiental, turística y de desarrollo productivo. Estas alianzas buscan movilizar recursos, fortalecer capacidades e impulsar proyectos que promuevan el desarrollo sostenible, la protección del entorno natural y el turismo como motor de empleo y bienestar.

No es casualidad que México sea también sede de nuestro próximo Directorio en julio, en el cual ministros de economía y finanzas de toda la región se reunirán para definir prioridades e impulsar nuevas iniciativas de inversión. Esta cita refleja la confianza en el país y en su papel cada vez más relevante en la agenda de desarrollo de América Latina y el Caribe, así como su capacidad para articular y liderar esfuerzos regionales en un momento clave.

CAF seguirá acompañando a México en este camino, trabajando para que estas oportunidades se conviertan en bienestar para millones de mexicanos.


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Sergio Díaz-Granados
  • Sergio Díaz-Granados
  • Presidente Ejecutivo de Banco de Desarrollo para América Latina, CAF. Experto en políticas públicas para el crecimiento y el desarrollo.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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