Política

¿Populismo en retirada global?

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Un fantasma recorre el mundo, qué caray. Permítanme ustedes, amables lectores, evocar la tremendista retórica de dos ilustres pensadores, en modo literario ambos, de nombre Karl Marx y Friedrich Engels que, justamente, no escatimaron recursos para acojonar a los aventureros que tenían delante el preámbulo del ‘Manifiesto Comunista’, publicado en Londres en 1848, o sea, que ya han pasado largos años desde aquella revelación.

El tal espectro no era otra cosa que una doctrina colectivista que aterrorizaba, presuntamente y desde ya, a los potentados y, de la misma manera, inquietaba grandemente a los adalides de las clases dominantes.

Pues, miren ustedes, las cosas han cambiado y, hoy día, el espantajo de turno se llama ‘neoliberalismo’. Pero, a diferencia de los anteriores objetivos que figuraban en la mira de los fusiles socialistas, los que han pagado los platos rotos de la ofensiva globalizadora son, por un lado, los proletarios de siempre y, peor aún, unos clasemedieros despojados arteramente de sus sueños de apacible movilidad social.

El antiguo fantasma comunista —neutralizados sus alcances por el trio Wojtyla, Thatcher y Reagan—, se volvió, sin que nos diéramos siquiera cuenta, la dictadura de la “aldea global”, un modelo de dolorosas deslocalizaciones industriales, transferencia de sectores enteros de la economía a muy lejanas y extrañas comarcas, encarecimiento universal de las cosas (un coche, en estos momentos, cuesta lo mismo que una casa de antes), tarjetas de crédito con saldos impagables y endeudamientos de por vida.

La gente, entonces, está muy enfadada, insatisfecha y descontenta. De tal manera, se aparece por ahí un mesías local alegremente dispuesto a apaciguar la insatisfacción a punta de deslumbrantes promesas y el respetable público, trasmutado en socio vengador del arcángel providencial, le otorga todos los poderes.

Ocurre, sin embargo, que no hay milagros ni remedios mágicos. Más bien, los populistas son primigeniamente incapaces de arreglar nuestra miserable cotidianidad: por el contrario, todo lo empeoran y precisamente por ello, sabiéndose en el fondo incapaces, intentan quedarse amañadamente en el poder. Hasta que, un buen día, los ciudadanos despiertan.

Acaba de pasar en la Hungría de Orbán. ¿Quiénes serán los siguientes en la lista de defenestrados?


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Román Revueltas Retes
  • Román Revueltas Retes
  • revueltas@mac.com
  • Violinista, director de orquesta y escribidor a sueldo. Liberal militante y fanático defensor de la soberanía del individuo. / Escribe martes, jueves y sábado su columna "Política irremediable" y los domingos su columna "Deporte al portador"
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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