Política

Negociar con Trump va a estar de terror

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Los ciudadanos canadienses pueden estar absolutamente orgullosos de tener a un primer ministro como Mark Carney. Qué gran discurso, el suyo, en el Foro Económico Mundial de Davos.

Lo primero, puntualizó, es reconocer la realidad de la ruptura del orden instaurado entre las naciones al concluir la Segunda Guerra Mundial. Y, a partir de ahí, sabiendo que las grandes potencias pretenden imponer de manera unilateral sus pautas —en clara alusión a las estrategias implementadas por Trump en Estados Unidos pero también a la incursión militar de Rusia para consumar conquistas territoriales— instar a los responsables políticos que lideran los países menos poderosos a que establezcan alianzas para fortalecerse y resistir los embates de los Estados supremacistas.

Todo ello con una admirable sensatez, expuesto con gran claridad y desplegando, ante la élite mundial reunida en la exclusiva localidad suiza, una deslumbrante inteligencia. Quienes sueltan el despreciativo enunciado de que todos los políticos “son iguales” —una abusiva generalización y una forma de desestimar que en el ámbito de lo público llegan a tener lugar gestiones perfectamente meritorias y decentes— pueden tomar nota.

Y, pues sí, tan dispares y no iguales son algunos de los personajes que encabezan los gobiernos de este planeta que en el polo opuesto se situó Donald Trump, dedicándoles a los presentes una alocución plagada de ofensas —“Canadá vive de Estados Unidos”; “De no ser por nosotros los estadunidenses, ustedes los europeos estarían todos hablando alemán y a lo mejor un poco de japonés”; “Nuestros socios de la OTAN son malagradecidos”— en su muy trabajado papel de camorrista.

La realidad se impone, sin embargo, y el bully que amenazó a ocho países europeos con el socorrido castigo de los aranceles por resistirse a la incautación de Groenlandia (territorio que confundió además con Islandia) se retrajo al advertir que su bravata había impactado los mercados.

Ah, y declaró, además, que la anexión de la isla que pertenece al Reino de Dinamarca no la va a consumar utilizando la fuerza militar. La invasión era una barrabasada en sí misma pero, bueno, se respira algo de alivio en el planeta.

El tema, para nosotros los mexicanos, es que con ese hombre vamos a acordar la renegociación del T-MEC. Ustedes dirán cómo va a estar la cosa...


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Román Revueltas Retes
  • Román Revueltas Retes
  • revueltas@mac.com
  • Violinista, director de orquesta y escribidor a sueldo. Liberal militante y fanático defensor de la soberanía del individuo. / Escribe martes, jueves y sábado su columna "Política irremediable" y los domingos su columna "Deporte al portador"
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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