En un régimen democrático han de cumplirse diferentes cometidos que contienen su esencia, entre ellos el reconocer que en una sociedad existen diversas formas de pensar como individuos existan, que se van conformando corrientes de pensamiento cuando coinciden varias personas en una visión y misión del quehacer humano lo cual deriva en actividad política que establece objetivos y propósitos donde se realicen las acciones necesarias para concretar los objetivos y propósitos convenidos.
En este plano el concepto de mayoría implica que los acuerdos logrados son los que deben ejecutarse y el resto de los ciudadanos que no son de la mayoría tendrían que asumir su validez y su aceptación, lo cual no cancela la acción política de insistir para cambiar las cosas; así cobra presencia la disidencia actuante.
La disputa entonces se instala en la actividad política distinta de cada grupo que conforma el total de la ciudadanía, lo cual implica la existencia de la tolerancia y la cancelación de la represión para obligar a la uniformidad.
El no aceptar el derecho a la existencia de la disidencia deriva en la implantación de un régimen autoritario y totalitario donde se haga valer una sola visión, misión y forma de ejecutarlas y eso es lo que se está viviendo en estos momentos en nuestro país cuando se califica desde el gobierno la actuación de distintos partidos políticos tildándolos de retrógrados, conservadores, enemigos del progreso y carentes de apoyo popular porque asumen que ellos son los legítimos y únicos representantes del pueblo.
Con ello niegan también que las críticas y desacuerdos existen en ciudadanos que no necesariamente pertenecen a algún partido político y por las rebeldías crecientes se denota que son los más en esta dinámica social.
El resultado es previsible, si desde el gobierno se mantiene la intolerancia a la disidencia sin reconocer que el origen de la misma es su actuación gubernamental entonces se irán multiplicando las rebeldías hasta conseguir su sustitución.
Así, tiene sentencia de muerte la mal llamada 4ª transformación y el fracaso de Morena como partido político, porque se fortalecerá la evidencia de la incongruencia entre el discurso y los hechos se eliminará la mentira de ser un partido democrático luciendo galas de autoritario y totalitario.