La quinta aerolínea más grande del mundo es FedEx. Tiene 800 aviones en 650 aeropuertos que mueven a diario 18 millones de paquetes en el mundo.
De sus más de 500 mil colaboradores, 8 mil están en México, donde operan seis vuelos internacionales al día en seis aeropuertos.
Si alguien entiende cómo se mueve México es Jorge Torres, vicepresidente de operaciones de FedEx México, con 35 años trabajando en la empresa y 13 en su puesto actual. De ahí que lo buscara para comprender mejor cómo navega una de las empresas de logística más relevantes en Norteamérica y el mundo.
Este sector, que permite cruces fronterizos y envíos casi inmediatos del comercio electrónico, representa más de 8 por ciento del PIB en el país y emplea a más de 3 mil personas. Pero ha sido sacudido por retos no imaginados.
En medio de tensiones geopolíticas que crearon cambios arancelarios anormales y ahora resuenan con la revisión del T-MEC, la tecnología es clave. Jorge me contó que gracias a su sistema Global Trade Management, que actualiza en tiempo real los requisitos aduanales para exportaciones e importaciones en los 220 países donde operan, enfrentaron los cambios momentáneos. Su GMT permite a cualquier empresa, sin importar su tamaño, conocer la documentación exacta que requiere para sus envíos. “Hubo días importantes porque cambiaban las fracciones arancelarias y los montos, sí tuvimos un reto”, recordó, y por eso le sigue impresionando la era digital.
“Somos una empresa que mueve productos de un punto a otro con tiempos definidos de tránsito y entrega, eso no va a cambiar, pero lo que acompaña el proceso, digitalización, incorporación de tecnología, inteligencia artificial y modelos predictivos de consumo, emocionan por su alcance insospechado”, añadió.
Los retos, como los recién enfrentados, no dejarán de sorprender, asume Jorge, por eso siempre recuerda lo aprendido de Fred Smith, fundador de FedEx y su CEO hasta 2022, unos años antes de fallecer en 2025. “En su última visita a México en 2024 me dijo: el comercio es imparable, habrá regímenes, periodos presidenciales, aranceles nuevos y ajustados, pero hay que saber navegar, anticiparse, capacitar e informar a los clientes para que ese flujo no se detenga”, me contó.
¿Cómo manejar la incertidumbre constante? “Responsablemente tranquilos”, me dijo Jorge, y con tecnología y flexibilidad. Y sí, sólo así navegaremos hacia un mejor destino.