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Viernes , 19.04.2019 / 14:24 Hoy

Umbral

El problema catalán

Ramón Macías Mora

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De nueva cuenta, entrometiéndome en donde no me llaman. Aunque; es usual esa tendencia en los seres humanos. [Algunos dicen: La Condición humana], proyectarse y mostrar simpatía por tal o cual causa. Me confieso liberal de ideas progresistas, hacia lo republicano.

El primer encuentro con esa región de la Península Ibérica, lo tuve a los escasos tres años de edad, cuando mi recordada madre me inscribió en una guardería municipal, la número 10, la misma que se ubicaba, no sé si permanezca vigente, en la entonces calle de Catalán, hoy Revolución.

Con el pasar de los años crecí sin detenerme a reflexionar acerca de la relación Madrid, Barcelona o con mayor propiedad Cataluña.

No fue sino hasta enterarme por boca de la autora de mi existencia [junto con mi padre don Ramón]; de la legendaria pugna entre peninsulares de diferente origen, [celtas, visigodos, vascongados, gallegos, navarros] tenía mi madre clientela en su mercería de Obregón 720, dos mujeres una madrileña, la otra culé, por supuesto cada una por su parte, se expresaba con fobia de su antípoda. “Ah, pero esa es catalana”, “ah pero esa es madrileña” haciendo alarde de su supuesta superioridad racial.

No caeré en provocaciones históricas, lo que devastaría solamente en el papel, ya que España es un país consolidado, antes conformado por reinos [en ese tiempo el de Isabel y Fernando los católicos] existían reinos, los mismos que fueron sometidos, ya por la vía de la ballesta y el arcabuz, ya por entendimientos entre familias a través de casamientos y arreglos suntuarios, no sin estar al margen la envidia, la intriga palaciega.

Lo cierto es que Cataluña está poblada por catalanes y españoles, dicen algunos números que cincuenta y cincuenta por ciento, lo que divide a sus habitantes; quienes se manifiestan a favor y en contra de la independencia, ¡Ah! no quería usar esa palabra, como no la querían usar los simpatizantes de la de México en 1810. Era letal.

Con el advenimiento del Internet por ahí de 1995, sostuve una relación virtual con una joven catalana de nombre Elena; a quien años más tarde fui a visitar, asombrándome con la bellísima ciudad condal, en donde permea la obra del célebre arquitecto Antonio Gaudí, así, pude disfrutar de La Pedrera, La Sagrada Familia, El Parque Güell, entre otros monumentos. Asistí a una corrida de toros en la Monumental de Barcelona hoy convertida en moderno centro comercial. En Cataluña se abolieron los toros.

Entre mis amigos está Antonio Fournier Suñé de madre catalana, nacido en Venezuela, quien vive en Xico, Veracruz. Además suelo visitar el restaurante catalán de Helga Schreiber y Eduardo, gentiles anfitriones y rica paella.

Barcelona con un ejército defensor del archiduque Carlos de Austria capituló ante las tropas de Felipe V de Borbón durante la guerra de Sucesión Española en 1714. Como consecuencia de la victoria borbónica se abolieron las instituciones catalanas tras la promulgación de Decreto de Nueva Planta, en 1716.

Carles Puidgemont. Libra otra batalla ahora en el exilio.

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