En días recientes vi la película documental Mon Laferte, te amo (2024) y me dejó en claro algo: en la actualidad se nos vende el éxito individual como el producto unívoco de la voluntad, sin considerar que el andamiaje social circundante —lo que llamamos “el sistema”— despoja la fuerza de esa voluntad individual la mayor parte del tiempo.
Me explico. El documental dedicado a la cantante chilena (nacida en Viña del Mar en 1983) expone sin los filtros de la mitología publicitaria una biografía marcada por la precariedad radical, el consumo temprano de sustancias, la violencia de género, el acoso laboral en la industria musical y un cáncer de tiroides que derivó en parálisis facial. Mientras el discurso oficial intenta despachar estas fracturas como meros “accidentes estadísticos”, la película las sitúa en su dimensión real: el ecosistema de injusticia estructural que define el destino y posterga la realización del sujeto.
Pensar así este trayecto biográfico permite distanciarse de la idea de que el mercado es neutral y que basta la meritocracia para verse recompensado en el propósito de ganar un lugar en él. Pues no: el punto de partida, determinado por la exclusión, contradice el mito de la superación personal, ya que es claro cómo las instituciones públicas de salud, los espacios laborales y las redes de seguridad social operan frecuentemente bajo umbrales de abandono en los que el individuo solo encuentra… fricción. Que una trayectoria como la de Laferte logre abrirse paso demuestra que la agencia humana puede hackear los márgenes de un entorno opresivo, pero a un costo biológico y psíquico que ninguna teoría del desarrollo personal debería romantizar.
Tengo para mí que la emancipación real no surge de la adaptación armónica a las reglas del opresor, sino de la transgresión metódica que subvierte su refugio de aparente comodidad. Laferte quebró las jerarquías impuestas por los guardianes corporativos y logró la destrucción de la métrica establecida a costa, claro, de un enorme dolor.
Ella enseña que asumir el origen sin disculpas y operar con la conciencia de no pertenecer a las élites económicas blinda al sujeto frente a la cooptación ideológica. Al final, la utilidad de examinar estas vidas no radica en buscar inspiración fácil, sino en comprender los mecanismos exactos con los que operan la asimetría y el poder en los sótanos de la cultura contemporánea.
Grandi, C., & Reposi Garibaldi, J. (directores). (2024). Mon Laferte, te amo [Película documental]. Netflix.