En México, el financiamiento público destinado a impulsar el liderazgo político de las mujeres es una de las principales apuestas institucionales en materia de igualdad en la política.
No obstante, al revisar el ejercicio de 2024, presentado en el pleno del Instituto nacional Electoral a inicio de este mes, se observan irregularidades que son difíciles de explicar.
En total, se ejercieron más de 461 millones de pesos en actividades de capacitación, promoción y desarrollo del liderazgo político de las mujeres. Morena encabezó el gasto con 144 millones de pesos, seguido por el PAN y el PRI, con poco más de 88 y 87 millones, respectivamente. En un segundo bloque se ubicaron Movimiento Ciudadano, con más de 41 millones, y el PVEM, con cerca de 37 millones; mientras que los montos más bajos correspondieron al PT, con alrededor de 29 millones, y al PRD, con casi 9.6 millones de pesos.
Se revisaron los gastos en capacitación, promoción, desarrollo e investigación sobre liderazgo político de las mujeres, así como acciones de difusión. Además, se verificó la ejecución de un proyecto contra la violencia política de género y el cumplimiento de metas del Programa Anual de Trabajo.
A primera vista, estas cifras podrían interpretarse como un esfuerzo proporcional al tamaño de cada fuerza política. Sin embargo, el análisis detallado de la autoridad electoral revela que el problema no está en el monto asignado, sino en la calidad del gasto y en la persistencia de irregularidades que atraviesan a todo el sistema de partidos.
Muchas de las faltas graves detectadas son reflejo de fallas sistemáticas administrativas, otras derivan de las inercias estructurales propias del patriarcado enquistado en la vida interna de los partidos.
Al revisar lo ejercido en 2024, el partido con mayores omisiones es el Revolucionario Institucional con más de nueve millones no ejercido o no comprobado, que derivaron en multas por más de 11.5 millones de pesos. En segundo lugar, se ubica el Partido de la Revolución Democrática (PRD) con 8.5 millones de pesos sin gastar y multas por más de 11 millones de pesos.
Considerando el número de faltas de esta índole, Morena solo registró dos; mientras, Movimiento Ciudadano y el Partido Acción Nacional reportaron cinco, cada uno. En cuanto a las multas del PAN, éstas sumaron el monto menor con 390 mil pesos; seguido por MC con poco más de 580 mil pesos; mientras que el Partido Verde acumuló más de 4.7 millones de pesos y Morena alrededor de 3.9 millones de pesos.
La paradoja es evidente: aun cuando los partidos políticos están obligados a eliminar los obstáculos para promover la participación política de las mujeres, en los hechos incumplen ese mandato al no ejercer el presupuesto etiquetado para tal fin.
En lugar de traducir esos recursos en acciones concretas, optan por devolverlos y asumir sanciones que pueden ir del 100 al 200 por ciento del monto no ejercido. Así, la omisión institucional termina por reproducir aquello que dicen combatir: la violencia política contra las mujeres también se sostiene desde las propias estructuras partidistas, dejando el impulso del liderazgo de las mujeres entrampado entre el discurso y los hechos.