Política

El juego de Washington cambió

Escuchar audio
00:00 / 00:00
audio-waveform
volumen-full volumen-medium volumen-low volumen-mute
Escuchar audio
00:00 / 00:00

M+.- Durante el último medio siglo Estados Unidos pidió a México que le entregara capos del narco. México cumplió: no hay ningún capo grande de ese medio siglo que no esté preso o muerto.

Es claro que aquella estrategia de caza de kingpins no solo no resolvió el problema del narcotráfico, sino que lo agravó.

Hubo más violencia, más corrupción, más tensión entre los dos países, más muertos y más matones.

Hubo también más droga cruzando la frontera, matando consumidores allá, mientras los cárteles acá diversificaban sus productos, crecían y especializaban sus bandas, ampliaban su presencia territorial, no sólo en México, también en Estados Unidos, en América Latina, y de América Latina hacia Europa.

Mi impresión es que ese juego cambió.

La estrategia de cazar capos no es ya la estrategia reina. Ahora Washington no está pidiendo que México persiga y entregue capos, sino a cómplices de los capos en el gobierno, lo que llamamos narcopolíticos, o narcomilitares, o narcopolicías, o narcojueces o narcolegisladores, o narcoempresarios, o narcocanditados, o narcopartidos.

No está puesto ya el acento en las redes de pistoleros y sus jefes, sino en las redes del narcopoder que los protege, y medra de ellos.

La nueva estrategia reina apunta a las filas del narcopoder, cuya corrupción gubernativa hace inútil en el tiempo la captura de capos, porque el poder continuamente renovado, de las bandas de narcopolíticos, es lo que permite reciclarse a los nuevos jefes del crimen, una vez que los jefes previos han caído.

La nueva exigencia de Washington apunta por fin al corazón del problema: la fusión de política y crimen organizado crecida en México, la gobernanza narcopolítica que desplaza y suplanta a la gobernanza legítima, fundada en la ley, la democracia, las libertades fundamentales y la seguridad en sus tres vertientes: pública, jurídica y patrimonial.

¿Cuántas bandas narcopolíticas pueden estar en la mira de la nueva estrategia de Washington?

¿Cuántas bandas de diez que explican la narcogobernanza presente en un estado, un partido, una ciudad, una secretaría del gobierno federal?

No lo sé, pero esas son las nuevas bolas rápidas que nos está pichando Washington.

El juego cambió.


Google news logo
Síguenos en
Héctor Aguilar Camín
  • Héctor Aguilar Camín
  • hector.aguilarcamin@milenio.com
  • Escritor, historiador, director de la Revista Nexos, publica Día con día en Milenio de lunes a viernes
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.