Este año la cuarta transformación debe consolidarse. El presidente Andrés Manuel López Obrador ha pedido un año más para asegurar esta gran transformación social y política de nuestro país. Ha quedado claro que el cambio que impulsamos y por el que votó la sociedad debe significar la transformación del régimen, no únicamente un relevo en el poder. En este año que inicia, cuatro son los grandes ámbitos de esta transformación: la construcción de la paz y la recuperación de la seguridad; el desarrollo para el bienestar; el combate a la pobreza y la desigualdad, y la lucha frontal y sin tregua contra la corrupción.
Debemos recordar que en 2019 avanzamos en definir una política económica en beneficio de la mayoría de los mexicanos. Quedó claro: nuestra prioridad es el desarrollo, no únicamente el crecimiento. Crecer es crear riquezas; el desarrollo significa crear riquezas y distribuirla. Nuestro objetivo es lograr que haya progreso con bienestar y justicia. En 2019 acreditamos con hechos que se destinaron muchos recursos en beneficio de la gente más necesitada.
La cuarta transformación demostró que no hace falta aumentar impuestos, gasolinazos o endeudar al país para financiar el presupuesto público. En 2019, en términos reales, no hubo aumentos en los precios de los combustibles ni de la energía eléctrica. En 2020, tampoco habrá aumentos en los impuestos y en la deuda pública.
Ya se probó que sí es posible acabar con la corrupción y quedó claro por qué deben eliminarse los lujos en el gobierno, que tiene que haber un gobierno austero, sobrio y cercano a la gente. El servicio público no debe tener ninguna relación con la prepotencia o el autoritarismo, el ejercicio del poder solo tiene sentido cuando sirve a los demás.
En este año, 2020, tenemos como uno de los desafíos más importantes serenar al país, detener la violencia que se inició cuando se declaró la guerra a las bandas de delincuentes comunes. Tenemos que poner un alto a la descomposición que el neoliberalismo provocó. Tenemos que arrancar de tajo ese mal y la mejor forma de hacerlo es atendiendo las causas.
Tenemos que apoyar a los jóvenes, atraerlos para que el crimen organizado no los enganche. Esa debe ser la meta principal: que podamos atraer a los jóvenes, darles opciones de trabajo y de vida sana, en suma, darles alternativas. Por lo anterior, debe garantizarse el derecho al trabajo y a la educación, procurar el bienestar familiar.
En este año tenemos que avanzar en la construcción de la paz, para ello un paso muy importante será erradicar de manera definitiva el contubernio, la asociación delictuosa entre autoridades y delincuentes. Seguiremos atendiendo todos los días el problema de la inseguridad y de la violencia.
@MBarbosaMX