Política

Nosotros y la Junta de Paz

Son dos instrumentos. Uno, el importante, la Junta de Paz que ha llamado la atención por las invitaciones de Trump a pertenecer. El otro, el Comité Nacional para la Administración de Gaza, un grupo de tecnócratas palestinos, porque no en todos lados aquella es una mala palabra, quienes bajo auspicio de la junta se supone manejarán los asuntos prácticos de la franja: agua, servicios médicos, comida. Todos, pendientes relegados de la conversación en lo que lleva el cese al fuego. Los orígenes políticos de algunos de sus miembros no son necesariamente una complicación para el futuro, al margen del rechazo de Netanyahu a varios de ellos, como su dependencia al grupo principal.

El costo por una membresía permanente luego de los tres años iniciales o el liderazgo de Trump, en control de cada decisión, incluso por encima de su mandato en Washington, terminan siendo folclor de la época.

Para los países del Golfo que se suscribieron, la junta se convierte en una nueva forma útil de suponer compromisos que no han existido. Italia o Alemania encontraron la forma de excusar la invitación de la Casa Blanca en su obligación constitucional a adherirse únicamente a mecanismos que sitúen a los países parte en el mismo nivel. Aquí el problema es más complicado.

Si México tiene que encontrar cómo no ensuciar su relación con Trump en miras a la renegociación del tratado comercial con Estados Unidos, Palacio tuvo de primera respuesta una consideración por la falta de presencia palestina en la junta. En lo retórico, el punto se podría esquivar con el comité.

Un gramo de seriedad sabe que no somos relevantes para propuesta alguna en Medio Oriente. Ni siquiera para un atisbo de paz al interior de este país justificamos la participación del gobierno mexicano.

Entre Cairo y Davos, el principio del principio para un acuerdo que se traduzca en algo parecido a la tranquilidad en Gaza logró sacar a la franja de todas las declaraciones. Salvo en la boca de quienes aún mencionan a Palestina, como la presidenta mexicana, para referirse a la Junta de Paz. Cosa de leer la carta fundacional, donde Gaza no aparece una sola vez, o de tener a alguien que lo haga para sortear la necedad de hablar de todo.


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Maruan Soto Antaki
  • Maruan Soto Antaki
  • Escritor mexicano. Autor de novelas y ensayos. Ha vivido en Nicaragua, España, Libia, Siria y México. Colabora con distintos medios mexicanos e internacionales donde trata temas relacionados con Medio Oriente, cultura, política, filosofía y religión.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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