Sociedad

La coyuntura

  • Columna de Marco Sifuentes
  • La coyuntura
  • Marco Sifuentes

Ayer hablaba con mis alumnos de la Universidad de las Américas Puebla sobre la importancia que tiene la construcción de una estrategia electoral flexible, adaptable y escalable, pues sí tener una hoja de ruta o carta de navegación es imprescindible, también lo es entender que en política no hay nada escrito y que, si bien, se pueden prever y anticipar tanto situaciones adversas como favorables a lo largo de la campaña, siempre habrá vicisitudes e imponderables que debemos tomar en cuenta, aprovechar y, en su caso, revertir.

La campaña no solo tiene que ver con nuestro candidato, por el contrario, está siempre en función del contrario, ya que, por definición, para que exista una contienda, tiene que haber contendientes, lo que en derecho se conoce como establecer la litis.

Sentado lo anterior, es preciso entender que la campaña no nomás depende de lo que hagamos o dejemos de hacer sino también de lo que las y los otros hagan o dejen de hacer.

A esto se suman factores exógenos, sucesos inesperados, fenómenos climáticos, sociales, económicos y políticos que no precisamente controlamos.

Ejemplos sobran, como un magnicidio a media campaña, un terremoto, una pandemia como la que nos tiene sumidos, un desplome bursátil, la muerte o el homicidio del contrincante a manos del crimen y otras calamidades.

También los propios errores o los ajenos. Quién no recuerda aquella tarde fatídica en la que Fox se mostró necio e intransigente frente a sus oponentes y ante el país entero a la hora de definir la fecha del debate presidencial con su memorable tozudez: “hoy, hoy, hoy”, con la que parecía estar cavando su propia tumba y a la que terminó dándole la vuelta en sus anuncios publicitarios: “México debe cambiar hoy, hoy, hoy”, convirtiéndose en su mejor lema de campaña.

Lo mismo pasa a nivel local y estatal. Recordemos cómo en la pasada elección federal de 2018, justo saliendo de un debate, mataron a mansalva al candidato priísta a diputado federal por el distrito 1 de Coahuila, con sede en Piedras Negras. Parecía que no solo se extinguía su vida sino la posibilidad de su contrincante de articular un discurso coherente frente a semejante tragedia y de reenfocar su estrategia ahora frente al candidato sustituto. Lo que hizo fue apelar a la reconciliación, la paz y el amor, mediante el símbolo de una flor y evocando el poema de José Martí: “Cultivo una rosa blanca, en junio como en enero...”. ¿Se lo saben? Pero no, no ganó, arrasó por haber mostrado sensibilidad y empatía ante el dolor ajeno, más allá de lo que representaba su propia propuesta política.

Por adversa y terrible que sea la coyuntura, podrá siempre jugar a nuestro favor.

Historias hay muchas, algunas con final feliz para los involucrados, como la toma de protesta de Felipe Calderón, que estaba en duda aún a minutos de llevarse a cabo; el desafuero de Ya Sabes Quién, que más que hundirlo lo impulsó.

Pero también las hay, que terminaron con la carrera de sus protagonistas: la de Montiel presumiendo su abundante y dudosa riqueza y la de Madrazo, robándole a los berlineses unos cuantos kilómetros de su prestigiosa maratón. 


marcosifuentes@mkf,com


Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.