Ciencia y Salud

Las condiciones para el desarrollo humano

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  • Las condiciones para el desarrollo humano
  • Luis Rey Delgado García

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La responsabilidad por uno mismo, el tomar las riendas de la propia vida, el dirigir la vida, con un sentido y una orientación constructiva. 

Asumir con claridad compromisos que le dan contexto a la existencia de cada quien, guiarse por las propias convicciones y certezas alcanzadas y por valores personales son signos no solo de madurez, sino de una existencia en crecimiento y desarrollo.

Desde la perspectiva del Desarrollo Humano, el potencial personal se despliega a partir de que la persona se responsabiliza de sí misma. 

Pero la condición para esa responsabilidad es la libertad, nadie asume un compromiso si no es desde la libertad, libertad para decidir, para definirse como la persona que uno realmente desea ser, nadie se compromete verdaderamente si no es desde la experiencia de saberse libre: la libertad y la responsabilidad son las dos caras de la misma moneda.

Cuando no somos responsables y libres o cuando no deseamos asumir nuestra responsabilidad incluso nuestro lenguaje nos delata, fácilmente decimos “me dejó el avión” (como si dijéramos: “tonto avión que se fue sin mi”), “me reprobaron, a mi no me avisaron, se cayó y se rompió” (como si de repente el florero quisiera suicidarse), “me dejó, la relación se terminó, algo pasó” y muchas otras expresiones que reflejan el deseo de no sentir la responsabilidad de algo, de intentar “sacar” la responsabilidad fuera de si mismo. 

Esto es el “Locus externo” (locus quiere decir localidad) cuando ponemos la responsabilidad que nos toca fuera de nosotros mismos, en “algo”, en alguien o en las circunstancias externas, incluso salvaguardando la intención, ya que en muchas ocasiones “no tuvimos la intención” pero si fuimos responsables por el “Hecho”.

Lo contrario también es común, es decir, en muchas ocasiones asumimos responsabilidades que no nos corresponden, como si perdiéramos la línea que divide “mi” (nuestra), de “su” responsabilidad, e igualmente perdemos libertad. 

Por ejemplo cuando el hijo reprueba una materia la mamá se siente responsable por ese hecho, cuando el hijo quiere y puede hablar con el maestro, es la mamá o el papá quien “debe y necesita” hacerlo por el hijo, muchos experimentan el aguijón constante de sentirse culpables o responsables cuando algo negativo pasa y les salta la duda y la inquietud. 

 A esto le llaman “Locus interno”.

De muchas maneras también aprendemos a poner la responsabilidad en el lugar adecuado, siendo conscientes de nosotros mismos y adueñándonos de nuestra propia vida, pero sólo de la nuestra, ya que nadie puede ser responsable siempre por otro.

Pero lo verdaderamente interesante del asunto es saber que la responsabilidad y libertad son las dos caras de la misma moneda y que son las condiciones para el desarrollo humano.

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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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