M+.- Hace 10 años, el 2 de octubre, Luis González de Alba se quitó la vida. No fue un acto de desesperación, sino de libertad. Fue espléndido colaborador de MILENIO. Nadie vio a López Obrador con tanta claridad y anticipación. Escribió:
11 marzo, 2002: “Con López Obrador al frente de la Ciudad de México han regresado los viejos hábitos que hicieron al régimen priista: cuotas de poder para las organizaciones ideológicamente afines, concesiones ilegítimas a cambio de apoyos, grandes faraónicas obras entregadas sin concurso a una compañía protegida”.
8 octubre, 2003: “Todos los dictadores tienen un común denominador: sin excepción hablan a nombre del pueblo. El dictador parte de un juicio previo: que sólo él sabe lo que le conviene a la patria”.
15 marzo, 2004: “La nueva ‘izquierda’ se aglutina en torno del más grande demagogo desde Hugo Chávez, Andrés Manuel López Obrador”.
5 julio, 2004: “Descubrió la lucha de clases tardíamente, y la asesta como fórmula explicativa cotidiana; se encontró el lenguaje pobrista de la vieja izquierda y lo aplica sin ton ni son”.
13 diciembre, 2004: “¿Qué hace posible la resistencia de López Obrador ante la exhibición de la profunda corrupción de su gobierno? Hay una sola respuesta: la corrupción del pueblo mexicano. El pueblo mexicano es feroz en la condena del robo sólo cuando lo realizan otros. Cuando son los amigos y, además, invitan, todo está bien”.
21 febrero, 2005: “Es un priista a la más vieja usanza, tan cursi como para componer un himno al PRI”.
11 abril, 2005: “Como en el caso de Hitler, se le podrá acusar de todo, menos de no haber avisado lo que iba a hacer. Su primera víctima será el Poder Judicial… Los jueces deberán ser uncidos de nuevo al poder presidencial. Al suyo”.
25 abril, 2005: “¿Por qué insisto en señalar que López Obrador es un abismo? Porque es el tipo de hombre que me produce escalofrío y terror”.
El tiempo, lejos de desmentir o matizar los dichos de González de Alba, los hace más lúcidos y proféticos.
Cantadas valen doble.
(Citas de Raúl Trejo Delarbre en Las advertencias de Luis González de Alba, 29 septiembre 2026).