Ante Chivas volvimos a ver al Santos de Francisco Rodríguez, de Ignacio Ambriz, de Caixinha, de Fentanes, de Repetto (no sé si haya omitido a alguno, pero todos cortados por la misma tijera, a fin de cuentas).
Solamente una llegada de peligro durante el partido contra Guadalajara y, a partir de ahí, pequeños intentos de llegadas que nunca terminaron en peligro latente.
El Santos solamente fue intentos de cositas. El efecto del “regaño”, llamado de atención, toque de las fibras sensibles, llamado a la unidad, o lo que haya sido por parte del dueño, solamente tuvo efecto para 4 partidos.
Ese recordatorio de que el Santos es un grande y los jugadores actuales deben sentirse agradecidos por formar parte del Club, etc, etc.
Dicho sea de paso, tampoco fue en efecto efervescente porque la mejoría vino más que nada en la actitud sobre el campo y no precisamente en lo futbolístico.
Con actitud sí se logran cambiar ciertas cosas, pero con actitud no se gana talento; el talento lo traen los futbolistas de nacimiento (como Messi), o en otros casos con una dedicación entera y plena, tanto en lo físico como en el entrenamiento diario, machacándose al 110% (como Cristiano Ronaldo).
Pues bien, en el Santos no hay ni la primera ni la segunda circunstancia. Ni existe el talento nato en sus futbolistas, ni existen las ganas de superación por ser mejores futbolistas día con día.
Por eso volvieron a sucumbir de fea manera y sin meter las manos (o los pies, en este caso).
Guadalajara les metió 3, pero bien pudieron ser 6. Cada llegada de Chivas, por muy sencilla que fuera y ni siquiera con una intensidad abrumadora, era 99% gol.
Si no lograron capitalizarlas fue porque Dios es grande y estuvo del lado del Santos para que no lo golearan de peor manera.
Con muy poco, con demasiado poco, Chivas desactivó al Santos. ¿Cómo es esto posible? ¿Por qué al Santos cualquier equipo le hace tanto daño?
¿Por qué todos los equipos trapean con el Santos? Anda circulando por redes sociales una entrevista del Pony Ruiz, donde habla de todo. Pero lo que más se nota y es de admirarse, es que el amor por el Santos le escurre por todos lados.
Algo que hoy no lo siente ni de chiste ningún futbolista del equipo, salvo Acevedo.
Y otra vez: firmando cheques sí se resolverían muchas cosas.
Pero cheques/inversión para comprar tipos como: Marcel Ruiz, Gonzalo Piovi, Alexis Vega, Diego Lainez, Sergio Canales. Y no como Villalba, Abella o Dájome, entre otros.