Política

Perros en el cielo

  • Desde mi rincón
  • Perros en el cielo
  • Luis Augusto Montfort García

La mañana es oscura y fresca, son ya las 6:30 y ni siquiera un diminuto rayo de sol se asoma en el horizonte. 

Elevo brazos y vista hacia un otoñal cielo aun azabache y justo en el cenit, mi mirada tropieza con la que es quizás la más identificable y conocida constelación del firmamento. 

Orión, el magnífico gigante con su triada de estrellas: Mintaka, Alnitak y Alnilam a las que la cultura popular llama “las tres marías” y cuya alineación según afirman algunos, se repite en las pirámides de Giza construidas hace 4500 años en Egipto, en donde junto con sus reyes los antiguos egipcios enterraron para siempre sus extraordinarios conocimientos y secretos astronómicos.

Sin pensarlo sigo la dirección que por ser “señaladoras” las Marías me indican y desde mi óptica, tras unos cinco “centímetros celestes” mis ojos encuentran a Sirio, la estrella más brillante de nuestro cielo nocturno que con su incomparable blancura reverbera por sobre el resto de las estrellas. 

Pero no ha sido sólo eso lo que ha hecho que a través de miles de años Sirio haya llamado la atención de diferentes civilizaciones. 

En Egipto se le relacionaba con Osiris, que en su mitología era el rey-dios inventor de la agricultura y la aparición de Sirio en el horizonte (orto helíaco), anunciaba las grandes avenidas del Nilo.

Quizá por estar en la constelación del Can Mayor, es también conocida en varias latitudes como “Estrella Perro” y resulta curioso que esta asociación con los perros suceda en culturas muy distantes. 

En la astronomía china se le conoce como “lobo celestial”; los Seris de Sonora la piensan como un perro que persigue a las ovejas; los Pies-negros de Montana le llamaron “Cara perro”; otras tribus la llaman “estrella lobo” o coyote y los Inuit de Alaska le dicen “Perro Luna”.

Mientras termino mis ejercicios recuerdo que Sirio es en realidad un sistema binario de 230 millones de años, con dos estrellas blancas que se orbitan entre sí. 

Pero me gusta pensar que tal vez sean un perro y su cachorro que se persiguen en el universo y se divierten mirándonos en nuestra minúscula pequeñez.

Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.