Fui el primero en reconocer que teníamos que hacer algo en la frontera sur, y también en darle la razón a EU de que México tenía que implementar acciones con respecto a la desmedida inmigración en nuestra frontera sur; además de que no se puede pasar así nomás de un país a otro, no tenemos una nación que ofrezca oportunidades suficientes ni siquiera para los mexicanos, que deben ser prioridad, mucho menos para centro y sudamericanos.
Por otro lado, habiendo evitado la bronca arancelaria —temporalmente—, tenemos un nuevo problema: Trump ya está en campaña, y un político en campaña de eso pide su limosna; motivos para legitimarse y popularizarse, sabemos que México es uno de sus villanos y causas favoritas. ¿A dónde voy con todo esto?, pues a que Trump va a estar evaluándonos temporalmente, si lo estamos haciendo bien o no según su criterio; usándonos a su conveniencia y en favor de su campaña según convenga a su posición en las encuestas y a su popularidad, castigándonos con tuits, amenazas y tarifas.
Actualmente Trump tiene muchos frentes abiertos: Corea del Norte, así como imposición de tarifas a coches europeos; pero sus enemigos favoritos hoy son China, Irán y, por supuesto, México.
Deseo que no se reelija, es un hombre que nos ha hecho mucho daño, de reelegirse, son 5 y medio años más de pesadilla en una relación muy frágil en donde él está por encima de tratados, contratos y acuerdos; y con el pretexto de que es por asuntos de seguridad nacional, deja de respetar y honrar incluso a instituciones. La probabilidad de que se reelija, según expertos, es 50%, motivado por un buen momento económico y una base de votantes que están contentos con sus acciones. También, según expertos, lo que puede derrotarlo es la unión de los demócratas (que hoy no están muy unidos) en la designación de una dupla que cuente con todo el apoyo, Bernie Sanders y Joe Biden o cualquiera de los anteriores con Kamala Harris, pero si no hay unión, los van a derrotar. Otra probable causa o ayuda para que no se reelija es que se atraviese una recesión o crisis antes de noviembre 2020.
El recién anunciado plan de inversión del Consejo Coordinador Empresarial sí es una buena noticia, 25 mil millones de pesos, pero el sexenio pasado la cantidad promedio anual fue de 32 mil millones.
Sigo insistiendo, esto no es suficiente, y lo que México necesita concretamente es reactivar el NAIM, cancelar Dos Bocas, así como el Tren Maya y Santa Lucía; y si además se puede fortalecer lo más importante que debe tener un país y que nosotros no tenemos, la seguridad y el estado de derecho. Mientras lo anterior no ocurra, está latente la amenaza de ver menos crecimiento económico, deterioro de finanzas públicas y por ende vulnerabilidad para que nos reduzcan calificaciones o perspectivas.
Hoy debe anunciar la Fed que no hay cambios en la política monetaria, es decir, las tasas no se mueven, pero el comunicado será el centro de la atención de los mercados globales en donde se espera claridad del rumbo que tomará la política monetaria, y esa parece indicar que empieza el proceso de bajas, una o dos este año y uno o dos el año entrante. La primera podría ser en julio y la segunda en diciembre; a título personal creo que esto es más una exigencia del mercado y no una acción necesaria de política monetaria, porque la economía sigue sólida y con fundamentales que sí desaceleran, pero aún son buenos; por tanto, pienso que este año podría haber solo una baja si la economía no se deteriora demasiado. De nuevo, la campaña electoral y las elecciones 2020 a partir de ahora pueden también incidir y presionar a un Jerome Powell que hasta ahora no se ha dejado intimidar y ha mantenido la autonomía del banco central.
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