Cécile Kohler y su pareja, dos ciudadanos franceses, fueron detenidos en Teherán el 8 de mayo de 2022. Se les acusó, sin pruebas ni conjetura alguna, de espionaje y de conspirar para derrocar al gobierno. Fueron parte del chantaje que aplica el régimen iraní (si es que eso sigue existiendo) a ciertos países de Occidente: secuestra ciudadanos como moneda de cambio. La pareja que, como todo indica, es inocente, estuvo encarcelada hasta noviembre de 2025, un total de mil 277 días. La estancia en la cárcel no fue cómoda, los metieron, separados, en celdas atiborradas de prisioneros y sufrieron toda clase de torturas psicológicas. Gracias a la insistencia continuada del gobierno francés, regresaron a su país el pasado 7 de abril.
Desde entonces he seguido las entrevistas que le han hecho a Cécile, una profesora de literatura, de cuarenta y tantos años, que va contando su viacrucis por los canales de la televisión francesa. Su experiencia fue monstruosa, pero la mitigó con una táctica que me parece iluminadora: para abstraerse y poder conciliar el sueño en aquel infierno, recitaba los versos de la Odisea, que se sabe de memoria, hasta que se quedaba dormida.
La Odisea está lejos de ser un somnífero, pero es un poema lleno de esperanza con un ritmo que, bien leído, es capaz de sosegar. Tiene una estructura cíclica que es un poco hipnótica, llena de epítetos y fórmulas que se repiten. Es como el oleaje del mar, una especie de arrullo que puede adormecer, no por lo que nos cuenta, que es una aventura vertiginosa, sino por su cadencia. Es una pieza mitológica, llena de monstruos y situaciones limítrofes, que nos saca del tiempo profano y nos sitúa en el tiempo mítico, donde quizá sea más fácil conciliar el sueño. Pero, sobre todo, es una historia que trata de un hombre que, durante 10 años, intenta regresar a casa y, finalmente, lo consigue. Me parece que Cécile Kohler se agarró de Ulises para resistir: si él pudo sobrevivir a Polifemo, a Escila, Caribdis y a los Lestrigones, ¿por qué no voy a aguantar yo, en esta celda inmunda y tumultuosa, lo que haga falta?