Cultura

La ruta del corazón

Hay que mirar el camino de cerca, decía don Juan. SHUTTERSTOCK
Hay que mirar el camino de cerca, decía don Juan. SHUTTERSTOCK

“¿Tiene corazón este camino? Si lo tiene, el camino es bueno; si no, de nada sirve”. Esta es una sentencia que hace el brujo yaqui en el famoso libro Las enseñanzas de don Juan, de Carlos Castaneda. El camino es la senda que uno recorre, pero también es la metáfora de varias cosas, de un trabajo, de un proyecto, de una relación. 

La muerte es la única certeza que tenemos, y el verdadero camino es el que nos lleva hacia allá, el resto no lleva a ninguna parte. Esta sería la versión maximalista del camino, que vamos a desechar porque nos impide sacar provecho de la sentencia de don Juan, que es una herramienta muy útil cuando nos encontramos ante una decisión trascendental: ¿qué camino elijo? Don Juan sugiere, hablando siempre desde la metáfora, aunque la cosa puede entusiasmar a los senderistas: hay que mirar el camino de cerca, con la intención de entenderlo, “pruébalo tantas veces como creas necesario. Luego hazte a ti mismo, y sólo a ti, una pregunta: ¿tiene corazón este camino?” 

Al abordar el camino después de observarlo cuidadosamente y de reflexionar sobre sus posibles beneficios, ponemos la voluntad por encima del impulso o del deseo. El final no es importante, pues ya dijimos que hay un solo final verdadero, y que el resto de los caminos no llevan, en rigor, a ninguna parte, lo cual nos orilla a concentrarnos en el trayecto, en el tiempo presente, sin distraernos pensando en la meta, que es una fantasmagoría. 

El camino con corazón, dice don Juan, es aquel que al recorrerlo nos llena de energía, mientras más avanzamos más energía tenemos, como les pasa a los coches híbridos. 

Si después de recorrer un buen trecho descubrimos que no tenía corazón, el camino ya ha cumplido su propósito, nos ha enseñado lo que no necesitamos, y hay que salirse de él con alegría, sin culpa y sin miedo a parecer débil, sin considerar, ni lamentar, todo lo que hemos invertido en ese trecho. Llegado ese momento hay que poner en práctica el desapego, retirarse elegantemente y sin remordimientos como el guerrero, cuando el camino ha dejado de servirle, dice don Juan.


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Jordi Soler
  • Jordi Soler
  • Es escritor y poeta mexicano (16 de diciembre de 1963), fue productor y locutor de radio a finales del siglo XX; Vive en la ciudad de Barcelona desde 2003. Es autor de libros como Los rojos de ultramar, Usos rudimentarios de la selva y Los hijos del volcán. Publica los lunes su columna Melancolía de la Resistencia.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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