Política

El futuro no es lo que era

  • Ekos
  • El futuro no es lo que era
  • Javier García Bejos

Vaya que el 2016 fue un año que no paró de sorprendernos. Primero, muy a principios de enero, el Chapo era recapturado luego de una persecución espectacular en Sinaloa. Ese día la fortuna no le sonrió al capo; se encontró de frente con Policías Federales valientes a los que les ofreció dinero para muchas generaciones, sin poder lograr su objetivo. Regresó a la cárcel y mientras, en las calles hay que padecer los acomodos de los cárteles y la violencia que a ratos arrecia.

Por otro lado, en Estados Unidos veíamos a lo lejos lo que parecía imposible: que Trump fuera candidato y más lejano aún que ganara las elecciones. Hillary peleaba contra un Sanders que ilustraba bien el humor en la calle. Se estaban rompiendo paradigmas, al mismo tiempo que varios crímenes de odio sacudían a nuestro país vecino. Por semanas, nos acostumbramos a ver a Obama y a Michelle dando grandes discursos, en lo que resultaría ser la larga despedida de su gobierno que al final, no pudo o no lo dejaron poder.

Mientras, desde Siria nos llegaron las imágenes de la guerra civil interminable, de los niños abandonados, de las noches de Alepo llenas de sangre y de los migrantes cruzando el Mediterráneo. En este sentido, Europa también vivió su propia crisis. España sin poder formar gobierno, y la cruzada del "Brexit" nos pondría sobre aviso acerca de las encuestas y sus fallas; en medio de la incredulidad, el Reino Unido daba la espalda a la Europa unida, para que cerremos el año esperando que Angela Merkel pueda seguir mandando en Alemania.

La ultraderecha ha reaparecido en cada elección, y hasta en la tierra de la libertad, Francia, observó los nuevos acomodos políticos signo de los tiempos por venir. Por su parte, Vladimir Putin pasea a una amenazante Rusia que juega en todos los tableros, generando ráfagas que parece controlar bien.

En América Latina, Brasil celebró sus Juegos Olímpicos, no sin antes despachar a Dilma y acusar a Lula. En Venezuela, la agonía se ha prolongado demasiado y Maduro se sostiene en el poder de un país destruido por el populismo. Evo quiere gobernar por cuarta ocasión Bolivia, y la presidenta Bachelet regresa a enfrentar los fantasmas de los sistemas pensionarios que no han resultado en tan buenas ideas. En Colombia, proclamaron el fin de una guerra que duró décadas y condecoraron a Santos con el Premio Nobel, proceso marcado por un referéndum cuyo resultado fue incomprensible.

Ya para septiembre, Trump visitó México dos meses antes de su sorpresivo triunfo, y como huracán, dejó sembrada zozobra, señal de los tiempos que pueden venir. Finalmente, Fidel Castro, el Comandante, perdió su última batalla curiosamente en el "Black Friday", y con él se llevó los ecos del siglo XX que no podía terminar antes que se fuera.

Sí, hubo de todo; terremotos, turbulencias financieras, atentados terroristas, sorpresas electorales, capturas y linchamientos, gobernantes irresponsables y hasta partidas dolorosas. De lo que no tengo ninguna duda, es que después de este 2016, el futuro ya no es lo que era.

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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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