Como si no fuera suficiente con molestar a Sandra Baticuevas 2 Rojo de la Vega porque en España la llaman “alcaldesa de poca monta” solo porque acompañó a la Chabe Ruiz Ayuso en su lucha por romantizar a Hernán Cortés y su historia de amor con México con “J”, ahora la cuestionan por llegar a trabajar a las 11 de la mañana. O sea, ¿acaso hay otros horarios?
Perdón, una persona de su categoría moral y sobrina del tío Pinchi, que rapta estatuas y que es fan de Trumpzilla puede llegar a trabajar a la hora que ella quiera, siempre y cuando llegue bañada y desayunada en un camionetón bien polarizado.
Lo bueno es que Alessandrita aprendió bien a hacerse la vístima (con justa razón acusó a la senadora morenista Cyntia López por haberla acosado y exigirle que llegue tempranito a checar tarjeta, primero tiktokear y luego medio gobernar) como su maestra Ayuso, que en cuanto llegó a Madrid empezó a quejarse de que la presidenta Sheinbaum casi casi le quemó los pies como Cortés le hizo a Cuauhtémoc, para que sacara el tesoro de Moctezuma.
De veras, no puede ser que este gobierno comunista no haya declarado a la Ayuso como la “Nueva emperatriz Carlota”, como estaban esperando Krauze, Chunchunegui y los de la ultraderecha mediática que ya les anda por quemar zurdos infieles en el Zócalo. O sea, la presichenta de la comunidad de Madrid estaba tan atribulada por el maltrato (hagan de cuenta que sufrió más que todas las novias de Nodal y pasó más crudos melodramones que Zendaya en Euphoria), que se pasó unos días terribles como perseguida política en las paradisiacas playas en la Riviera Maya.
De veras, que hay que ser muy malos y no entender a esta notabilísima franquista del Partido Popular (el PAN español donde se refugia Caldedrunk), pues nomás llegando a las iberias luego luego le exigieron cuentas del viaje y esas fruslerías. A la pobre casi la sacrifican en una chinampa, sólo porque vino a demostrar que el mestizaje fue una historia de amortz y no un genocidio. Si se ve a todas luces que a toda esa bola de nacos incivilizados y con “acento mexicano” (como diría Florentino Pérez, presidente del Real Madrid que dio una conferencia de prensa donde casi ni sacó a pasear su clasismo, racismo, misoginia y narcisismo feroz tipo tío Pinchi) estaban felices por ser tratados como si fueran nativos de Irán y Palestina.
¡Qué privilegio para los pueblos indígenas conocer el rigor de la espada flamígera de Hérnán Cortés, el Satanyahu primigenio!
¡Gracias, Chabela!