Así como al América le regalaron 80 penales y no logró ganarle a los Pumas, a Hernán Cortés le dieron todos los apoyos para convertirlo en un ser de luz y de color, y no lo consiguieron. Facho Cano y la Ayuso se esforzaron en la ardua tarea de convertir a Hernán Cortés, el conocido matarife, en un angelito de la guarda, dulce compañía.
Estaba requetedificilísimo pues aún dentro de los parámetros de la época, don Hernán era un psycho killer. Bueno, hasta Carlos I, dejó un documento en el que detallaba la barbarie de Cortés poniéndolo al nivel de Satanyahu. La clase de lindas personitas que primero arman genicidios y luego veriguan.
Ya saben, criaturas salvajes que desviven, bombardean y ahorcan. Por eso me da un poquito de temor que le vayan a echar un hantavirus al gran jugador Lamin Yamal, pues en las celebraciones del triunfo del Barcelona contra el Madrid, enarbolaba una bandera palestina. Bueno, en cuanto se entere la Ayuso lo va a tachar de comunista y lo va a acusar con Trump para que le apliquen una terapia de choque como la que le dieron los satanyahus a los activistas secuestrados de la Flotilla Global Sumud que va a apoyar a Gaza.
Cómo quiera que sea, es interesante que este esfuerzo de la ultraderecha por darle la vuelta a la tortilla de la historia. Ahí tenemos a Maru Krampus a la que a pesar de hacer una clarísima entreguista con la CIA, la quieren hacer pasar como una patriota. Un esfuerzo digno de mejoras causas, pues lo de vendepatrias no se le quitará a la Maruchan ni con aguarrás. Su entreguismo superó al de Milei y eso sí calienta.
Ya lo único que le faltó a la Krampus fue besarle el anillo a la Díaz Ayuso como hizo la gober panista de Aguascalientes. Acto que que puso en éxtasis a la Loka Academia de Miramones, que presiden Kinky Téllez y prianistas que la acompañan.
Digo, si así le rinden pleitesía a un personaje tan menor y tan de poca monta como su amigui Sandra Batícuevas 2 Rojo de la Vega, no me imagino que harían estos herederos de Juan Nepomuceno Almonte si se toparan con Donald Trump. Pondrían los ojos como huevo hervido y le bolearian los cacles con fruición.
La que estuvo muy conmovedora fue la entrevista laudatoria que le hizo Adela Micha a la señora Ayuso donde aseguró que el mestizaje fue un encuentro amoroso, así como de canción de Pimpinela.
Con razón Denisse Dresser dice que la presidenta tiene soberanitis aguda y Krauze extraña el indigenismo foflórico prianista, tanto como la dictadura perfecta.