Política

Chayoootes, hay chayotes

Cuenta Julio Scherer en su libro Los Presidentes, que durante el mandato del tristemente célebre priista Díaz Ordaz, surgió el término chayote, soborno que los políticos entregan a los pseudo periodistas para que escriban lo que les conviene.

 

Origen del término

Mientras Díaz Ordaz inauguraba un sistema de riego en el estado de Traxcala, un achichincle de él, semioculto en una chayotera, entregaba el embute (chayote) a los “periodistas” acarreados. La consigna era que escribieran en sus columnas elogios al mandatario con motivo de ese evento, aunque el sistema de riego hasta ese momento no funcionaba.

Desde entonces este soborno se convirtió en práctica común. Los chayoteros escriben lo que los políticos les ordenan. El chayote también funciona para acallar rumores o noticias que no les favorecen. El chayote es la más burda corrupción de la ética periodística. Es cohecho, el cual, mediante una dadiva económica heredada de los “H” sexenios priistas “compran” la opinión de los periodistas: Te pago para que me alabes.

 

Fecha memorable  

El 7 de junio de 1982, durante la celebración del día de la libertad de expresión en México, López Portillo, otro exmandatario priista de imagen menguante, amenazó a la prensa con la célebre frase: “No pago para que me peguen”. Esta expresión se dio porque meses antes, Jolopo decidió cancelar la publicidad oficial al semanario Proceso por considerarlo un medio crítico de su gobierno. 

En periodismo el vocablo chayote equivale a cohecho. Es delito. Esta deshonesta práctica difícilmente podrá erradicarse, porque siguen existiendo pseudo periodistas mercenarios que se pasan el concepto ética por el arco del triunfo, van en pos del dinero. Muchos de ellos son tan obvios que rebasan los límites de la discreción.

Sólo porque algunos leen noticias en la radio o la televisión, se hacen llamar “comunicadores”, cuando en realidad son viles chayoteros -también hay chayoteras-. No hace falta mencionar sus nombres, tu, estimado lector sabes bien quienes son. Cuando ellos entrevistan a políticos, no antes de establecer su tarifa, las preguntas son inducidas, invariablemente hay un guion pre-ensayado para que se luzcan y saturen a la audiencia con exageraciones y mentiras, en virtud de que hay lana de por medio. Así funciona el “bisnes”

 

Chayotero corrupto e inmoral

Carlos Denegri, considerado el padre del chayote desde que le llamaban embute, abrió las puertas a los “periodistas” de su calaña. Muchos lo han superado, y gracias al contubernio con políticos deshonestos disfrutan de inmensas fortunas.

 

Colofón

En 2018, último año del gobierno de Peña Nieto, el descomunal gasto en “comunicación social” fue de mil 160 millones de pesos, 449% arriba de lo presupuestado. Gran parte de ese dinero fue a parar a las cuentas de chayoteros y medios de comunicación proclives a su gobierno, para que no le sacaran sus trapitos al sol a él y su camarilla. 


jaimemarinsr@jmarin.com


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Jaime Marín
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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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