Es el potente colorido de su entorno y es su cultura. En el centro está la madre, Amalia Yujira, y el sentir del hijo. Es la esencia de este artista boliviano, quien expuso durante la semana del arte y ahora deja en México una traza viva de sus raíces.
Orígenes es el título de esta muestra, en la que expresa un Mea culpa. “Cada pieza —dice Cristian Laime— es creada por alguna necesidad visual de querer materializar esa imagen que en un principio solo fue una idea en el aire”.
También expresa:
“Confieso que mi trabajo tiene ese trasfondo: el de una cierta libertad creativa, donde no hay un eslabón teórico que subyugue la noción de la pintura; nunca fue necesario”.
Y remata:
“Puedo comprender que esas formas hablan de mi pasado, de mi sangre, de mi madre, de mis ancestros; más cerca de mis orígenes, donde se está más cerca del arte”.
Originario de Puerto Carabuco, Bolivia, Laime cursó una especialidad en pintura en la Academia Nacional de Bellas Artes Hermanos Siles, donde perfeccionó su técnica de óleo y obtuvo influencias de artistas del renacimiento y la escuela flamenca.
“La cualidad de mi trabajo está ligado mucho al material que me brindan los colores que puedo usar, y creo que la cualidad cromática se debe a eso”, comenta el artista, que en abril cumple 38 años.
“Una de mis mayores inspiraciones —agrega— es mi madre, y creo que no hay nada más sublime que el rostro de una madre y eso me ha dado motivos para intentar eternizar su imagen en los diferentes lienzos que he estado trabajando…”
Las imagen de su madre están envueltas en capas de intensos colores que asemejan plástico, cuyos pliegues son trazados de tal forma que parecen fotografías en papel cuché; pero al escudriñar los detalles es cuando se notan las finas pinceladas.
Y es que el artista traslada al lienzo ese material característicos en la Feria del Alto, “un enorme tianguis dominical en el que comercian todo tipo de productos —se lee en la presentación de la galería Claroscuro—, en un discurso polisémico donde el plástico alude al lugar, a la vez que representa la contaminación en cada nuevo paisaje cotidiano, irrefrenable, que enferma a la tierra y cuyas partículas se hallan en el torrente sanguíneo”.
Además del plástico, las texturas en sus cuadros también emulan terciopelo, metal, flora y fauna, así como diversas telas con las que confeccionan sus trajes las mujeres de la región.
El artista expuso en Zona Maco una obra relacionada con el mestizaje, mientras que ahora lleva otro nombre, Orígenes, de modo que se le pregunta en qué consiste la diferencia.
“Es una catarsis posterior, una reflexión acerca de lo que había hecho para esta colección”, comenta. “Entonces llegué a la conclusión de que casi toda mi obra es una reminiscencia a mi origen, hacia mi madre, hacia mi cultura, hacia mi paisaje”.
—¿La figura que está aquí en todos los cuadros es tu mamá?— se le pregunta con incredulidad, solo para confirmar la sospecha.
—Sí, en todas las obras; bueno, no todas, pero casi siempre tienen la excusa de tener un retrato de mi madre.
La recurrente imagen de su madre, Amalia Yujira, es una forma de eternizarla, y ahora, en esta exposición, dice el artista, se trata de formar un diálogo con la cultura mexicana; una muestra que significa la avanzada de lo que habrá en esta galería, donde próximamente expondrán otros artistas de Bolivia.
—Y qué dice tu mamá.
—Bueno, es parte de su trabajo ser modelo, y mi trabajo ser pintor…
—¿Es una modelo profesional o es tu modelo.
—Es el motivo de mi trabajo. Ella está tranquila; yo estoy contento de poder hacer sus retratos; no repetitivos, sino que cada uno tiene una excusa diferente.
Y la figura materna, que también representa la Madre tierra, a la Pachamama, siempre estará acompañada de texturas que emulan terciopelo, plástico, metal, flora, fauna.
—Oyes Cristian, ¿qué significa para ti el color?
—El color expresa no solo el ánimo, sino también la cultura, porque cada cultura tiene sus colores preferidos. Por ejemplo, en el altiplano tenemos los que casi van a ras de tierra, que hacen referencia a lo natural, pero también de un tiempo a esta parte…
—¿Siempre pintas al óleo?
—Sí, esa es mi técnica habitual, esa es mi escuela un poco académica clásica; me gusta y siempre he querido lograr ese efecto de —lo piensa un momento y parece adivinar la siguiente pregunta relacionada con el tema y entonces acota, aclara—…No, no es hiperrealismo; es un realismo comprensible que hace un equilibrio con el concepto y con el mensaje que trae.
Es el artista Cristian Laime Yujira, quien admite influencias del arte barroco y del arte renacentista, de los que México ni Bolivia escaparon a través de la Iglesia durante la Conquista española.