Durante la 45 Muestra Nacional de Teatro, celebrada en noviembre pasado en Cancún, en su pequeña pero muy bien surtida Feria del Libro Teatral encontré una joya que estoy disfrutando enormemente. Se trata de ¿Qué pasó con Seki Sano?, escrito por Sandro Romero Rey.
El libro llamó mi atención desde el título, pues se trata de un personaje, Seki Sano, cuyo nombre he escuchado decenas de veces, siempre de manera elogiosa, pero del cual confieso no sabía absolutamente nada.
En la contraportada se lee: “A comienzos de 1955 fue expulsado de Colombia el director de teatro japonés Seki Sano (1905-1966). Parecían confirmadas las sospechas de sus simpatías hacia el comunismo. Había llegado al país tres meses atrás, invitado por colaboradores de la dictadura militar de Gustavo Rojas Pinilla, para la formación de actores. La televisión era una realidad en Colombia y se necesitaba con urgencia la especialización de aquellos que iban a estar frente a las cámaras”.
El texto es entretenido, ameno, pero sobre todo me ha descubierto un mundo que no imaginaba. El autor-narrador del mismo descubre que su tío, un pionero de los medios de comunicación en su país, es acusado de haber sido uno de los responsables de la delación y expulsión del director japonés, y se propone encontrar la verdad para limpiar el nombre de su ancestro.
En su relato “viaja” (curiosamente sin poder hacerlo porque escribe durante la pandemia del Covid) a Japón, la URSS, EUA, Alemania y, por supuesto, México siguiendo la pista de Seki Sano.
¿Qué pasó con Seki Sano? Es una de las joyas que pueden encontrarse en la Tienda teatral, un paraíso para los lectores que debe visitarse.
La tienda teatral nació hace una década por iniciativa de Andrés Chávez en su natal Colombia, y fue un “efecto secundario” de su interés por publicar un libro sobre la historia del Musical en Iberoamérica, por cierto, de pronta aparición.
Hoy la tienda teatral tiene cinco sucursales: dos en Colombia, una en Perú, otra en Argentina y la que conozco, en la Ciudad de México, ubicada precisamente dentro de la plaza comercial que se encuentra arriba de la estación del metro Cuauhtémoc.
Se trata de un amplio local en dos niveles, que invita a adentrarse en el mundo de los escenarios, pues como bien agrega el cartel ya citado: El cine también se lee; La música también se lee; La pintura. también se lee…
Y ésa es la oferta del lugar: libros sobre teatro, cine, música, pintura, artes… y no sólo eso, sino también, juegos de mesa, objetos, títeres, discos y más, mucho más…
Cerca, exactamente a sólo tres estaciones del Metro, en la misma línea rosa se llega al Foro Shakespeare, que alberga no únicamente espacios escénicos sino además la estupenda librería Paso de gato, comandada por el incansable Jaime Chabaud.
Este local es heredero de aquel enorme que existía en Coyoacán, dentro de las instalaciones de la escuela de la SOGEM. Y aunque reducido en espacio, no lo es en contenido, pues la variedad de textos que ahí se pueden encontrar es impresionante.
Como es obvio, buena parte del acervo son las publicaciones de Paso de Gato, que como bien se sabe es una gran editorial, que por años sacó a la luz su maravillosa revista, ahora consultable en su versión digital.
A esos textos hay que sumar otros muchos de infinidad de editoriales, nacionales y extranjeras. El universo de libros en Zamora 7 (dirección del Foro Shakespeare) es inagotable.
Y si de inagotables hablamos otra galaxia literaria es itinerante, y se trata de Libros de Godot, comandada por Guillermo Palma, a quien permanentemente encuentro en las ferias del libro (generales y teatrales) y que incansablemente lleva por todo el país su deslumbrante oferta.
En Los libros de Godot, que desde su nombre alude al teatro, he encontrado verdaderas joyas, imposibles de hallar en una librería tradicional.
Al sur de la ciudad, en el corazón de Coyoacán, en el número 11 de la calle de Madrid, están el teatro La Capilla y la Sala Novo, que comparten espacio con El vicio, todos dentro de la casa del inolvidable artista Salvador Novo, quien como dramaturgo, director e intérprete, siempre estuvo cerca del teatro.
Por ello era más que natural que ahí oliera también a libros de teatro, que se han concretado en textos de La Capilla, colección al frente de la cual está Boris Shoemann, comandando a Los endebles.
Inagotable Boris, quien año con año saca a la luz nuevos textos, todos maravillosos.
Como lo es cada uno de estos espacios en los que el teatro también se lee, pues así también se disfruta, emociona, divierte, conmueve… ¡se vive!