En los últimos cinco años, ser trailero se ha convertido en uno de los oficios de más alto riesgo, debido a la peligrosidad de transitar por carreteras donde manda la delincuencia, por lo que han optado por rechazar viajes hacia el centro y sureste de México por temor a ser robados e incluso asesinados; aun con pólizas de seguro elevadas, prefieren renunciar.
Para algunos hombres camión, como también se les conoce, los estados más seguros para transportar carga son Sonora, Chihuahua y Durango, ya que en otros donde la percepción social de seguridad puede ser mayor, como Coahuila y Nuevo León, se enfrentan a otra amenaza: las policías estatales y municipales que, sin motivo alguno ni violación a reglamento oficial, los detienen para extorsionarlos.
Inseguridad, extorsión y falta de paraderos
En un sondeo realizado por MILENIO en el Centro Trailero del municipio de Gómez Palacio, los entrevistados, llamados también operadores quinta rueda —quienes ofrecieron sus nombres y empresas para las que trabajan—, enumeraron tres principales factores que se han convertido en una amenaza real para su labor: la inseguridad en los caminos, las extorsiones de policías locales y la falta de paraderos seguros donde descansar, pues incluso ahí son “visitados” por delincuentes.
Saúl López Reséndiz, delegado regional de la Honorable Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (HAMOTAC), refiere que en La Laguna de Durango y Coahuila existen unos 2 mil 500 agremiados que cada vez se han decepcionado más de la falta de mano firme de las autoridades federales para poner un alto a las bandas delincuenciales que operan en las carreteras, sobre todo en zonas del Bajío y del centro del país, como la México-Puebla, donde se concentran más reportes de robo.
“Hay zonas de la República donde literalmente las carreteras están tomadas por el crimen organizado; son de ellos los caminos. La autoridad no puede ni tiene la intención de combatirlos, ya que hay regiones muy difíciles, por no decir intransitables”, puntualizó el dirigente.
Hizo ver que, en lo local, hacen votos porque se mantenga la seguridad, pues, a pesar de que se tienen algunas quejas, no han rebasado los índices ni se ha salido de control como en otros lugares.
Mesas de Seguridad, un avance local
De hecho, reconoció la participación que se le ha dado a su organización en las Mesas de Seguridad, donde la voz de los transportistas es escuchada e incluso atendida por las corporaciones que conforman el Mando Especial, integrado por el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, así como las fiscalías de Coahuila y Durango, algo que lamentablemente no ocurre en otras entidades.
No obstante, señaló que en fechas recientes han reaparecido en el municipio de Gómez Palacio robos que ya consideraban superados, luego de recibir el reporte de un agremiado al que despojaron de un camión de pasajeros de la línea Termo-Chapala, en hechos ocurridos en la colonia San Ignacio. En esa misma zona también fue robada una góndola forrajera, propiedad de otro afiliado, lo cual ya fue denunciado.
Relató que hace tres meses también se robaron, en el municipio de Lerdo, una retroexcavadora, sin que hasta ahora haya caído alguna célula de estos delincuentes, por lo que urgió a llevar a cabo una investigación a fondo y frenar este tipo de ilícitos que están volviendo a aparecer, cuando ya los creían minimizados.
Viajes sólo al norte de México y sur de Texas
Sergio Armando González Nieto, chofer operador con 15 años de servicio y originario de Nueva Rosita, expone que, con base en los escenarios que se están dando en otras zonas del interior del país, ha preferido tomar únicamente viajes en un polígono más al norte de México y al sur de Texas, como Eagle Pass, Del Río y San Antonio, al considerar que son zonas más seguras.
Por otro lado, dijo que otro factor que lo ha obligado a modificar las rutas de servicio es el exceso de paros o bloqueos que realizan diversas organizaciones, tanto campesinas como de la sociedad civil, por omisiones o excesos cometidos por alguna autoridad, ya que ello les provoca permanecer estacionados de cuatro a cinco horas en fila, sin poder cubrir necesidades tan básicas como ir al baño o incluso comer.
“A nosotros nos pagan por viaje; es raro que alguna empresa te dé sueldo. Entonces, al momento en que estás parado, estás perdiendo dinero. Aquellos que hacen los paros van preparados con alimentos, baños móviles y tienen quien les patrocine suministros, pero a nosotros nos tienen en filas de hasta 80 kilómetros”.
En su opinión, los estados más seguros para ellos son Sonora y Sinaloa, al hacer viajes frecuentes a Hermosillo, pues, a pesar de lo que se ve y se dice, los consideran mucho más seguros para transitar, a diferencia de la México-Puebla.
“Pero acá en Durango y Gómez Palacio, que se supone son estados más tranquilos, uno tiene que lidiar con las policías estatales y municipales; no te pueden ver porque te joden pidiéndote dinero. Lo mismo pasa en el tramo Monclova-Castaños, en Coahuila”, expresó.
Amigos han muerto haciendo su trabajo
Ulises Rivera, operador quinta rueda, señaló que el principal problema que enfrentan los traileros es la inseguridad. No hay lugar seguro, ni en carretera ni estacionados; ante la falta de paraderos iluminados, con cámaras y vigilancia, llegan delincuentes que les roban sus pertenencias, la unidad y se llevan la carga.
En siete años de trabajar como chofer, relata que ha sido víctima de dos asaltos y que, hasta ahora, gracias a Dios, solamente le han quitado el camión, esto en el estado de Veracruz. Sin embargo, precisó que esa suerte no la han tenido un par de amigos que han muerto a manos de asaltantes.
Considera que los sitios más peligrosos para transitar son Puebla, Estado de México y Veracruz; incluso ahora ya están viendo índices de robo en Aguascalientes, cuando hasta hace poco no se presentaban, de ahí que choferes como él prefieran hacer trabajos únicamente en regiones donde haya menos problema.
“Tengo algunos amigos que han pasado toda su vida arriba y mejor han decidido bajarse para andar de local, es decir, hacer viajes dentro de la misma zona, trayectos muy cortos, a nivel rancherías o empresas industriales, y lo hacen por sus hijos, por su esposa y su familia, debido a la inseguridad que prevalece en otros lugares”, dijo.
—¿Para ti cuáles son los estados más seguros para la chamba?
“Pues ahorita serían Durango, Chihuahua y Sonora, que es lo que he recorrido últimamente; pero en Coahuila no tanto, ya que ahí sí roban en Saltillo, pero no delincuentes, sino policías estatales”.
Señala que por muchos años se mantuvo trabajando en Estados Unidos y que desde hace siete años decidió volver a México para estar cerca de su familia; sin embargo, la idea no le agradó del todo precisamente por la inseguridad en las carreteras, por lo que, al igual que sus amigos, busca un trabajo local para dejar más tranquila a su gente.
En Coahuila, más temor a policías que a delincuentes
Martín Lara Carmona, de 36 años de edad, originario de Ciudad Acuña y con ocho años como trailero, quien mueve materias primas para la industria automotriz, refiere que circular por las carreteras es un dilema constante, ya que mientras en el sureste, centro y Bajío se cuidan de los delincuentes, en Coahuila, en la carretera Monclova-Monterrey, deben cuidarse de policías estatales.
Sostiene que con la Guardia Nacional no tienen mayores problemas, pues en su mayoría se trata de elementos profesionales, aunque lo único que pedirían es mayor cercanía o proximidad social, ya que por su formación militar no suelen ser muy sociables.
Dijo que compañeros suyos le han relatado que han sido víctimas de robos, sobre todo en el tramo de la México-Puebla, pasando el Arco Norte, donde incluso existen antecedentes de traileros muertos por resistirse a asaltos.
—¿Cuál es el tramo donde más los extorsionan?
“Acá, en la parte de Coahuila, rumbo al centro, por Monclova, donde policías estatales y municipales se ponen muy exigentes, ya que aun cuando no cometas ninguna falta al reglamento, te detienen y simulan infraccionarte para bajarte dinero… Les pediría que le bajen dos rayitas; simplemente que, si van a multar, se apeguen al reglamento, eso es todo”.
Además, señaló que hacen falta paraderos más seguros, ya que los existentes no cuentan con vigilancia privada ni gubernamental, no hay cámaras de videovigilancia y con facilidad llegan adictos o delincuentes a intentar robar, cuando se supone que deberían sentirse más seguros.
Así, los hombres camión, otrora reyes de las carreteras, han sido despojados de su corona al someterse al impuesto de “plata o plomo” que imponen los delincuentes que se han apoderado de las venas del territorio mexicano, donde transitar con insumos, materiales o alimentos se ha vuelto una odisea que puede llevarlos al susto de su vida o incluso a una muerte inesperada.
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