Espectáculos

Ángeles en América

En 1981 Estados Unidos --y casi de manera inmediata el mundo entero-- comenzó a cimbrarse por el estallido de la pandemia del SIDA. Tan enorme fue el impacto, que ese asunto, inicialmente de salud, pasó a todos los ámbitos. Evidentemente el arte, y el teatro en concreto, fueron un terreno fértil donde el tema floreció.

Una década después, nació en Los Ángeles una de las obras de teatro que se ha establecido como una de las que mejor reflejan lo que fueron aquellos terribles años iniciales del mal. Se trata de Ángeles en América.

Escrita por Tony Kushner --por encargo del teatro Eureka de San Francisco, que también la estrenó-- la historia se ubica en la década de los 80, los años críticos de la propagación del VIH, y se divide en dos grandes montajes, cada uno de tres horas y media: El milenio se aproxima y Perestroika.

En la primera parte, un joven recibe el diagnóstico en el que se le informa que ha contraído el VIH, lo cual cambiará su vida: su pareja lo abandona y comienza a tener visiones y sueños, en los que un ángel le anuncia el fin de una era. Paralelo a eso, un matrimonio mormón se ve enfrentada a una ruptura, mientras que un político corrupto también se ve agobiado por el mal.

En Perestroika, todos los conflictos estallan y se vislumbra el arranque de una nueva etapa en el mundo, que ahora debe acostumbrarse a vivir y enfrentar el SIDA.

La obra obtuvo el premio Pulitzer y llegó a las grandes capitales del mundo. Ahora, 35 años después de su estreno, por primera vez se presenta la historia completa en nuestro país, con una propuesta escénica realmente estupenda, al frente de la cual está quien sin duda es en la actualidad uno de los directores más versátiles y talentosos de la escena mexicana: Cristian Magaloni.

El equipo creativo que concreta la propuesta escénica de Magaloni lo integran Enrique Arce (traducción); Ana Adriá Reventos y Marcela Vethencourt Koifman (escenografía); María Vergara (iluminación); Miguel Jiménez (diseñado sonoro y composición musical); Adriana Pérez Solís (vestuario); Mauricio Rico (coreografía y diseño de movimiento); Sheila Piedra (videomapping)…

Ángeles en América es, en todos los sentidos, un enorme rompecabezas que cobra vida frente a los ojos y con la ayuda del espectador: por su trama, por su montaje, por su dinámica de presentación.

Las distintas tramas se van entretejiendo y pasan de una anécdota y un plano a otros en cuestión de segundos; la escenografía, como si fuera un lego, se mueve, sube, baja, y se diversifica, y en un momento es un departamento, y al siguiente es el hospital, luego el cielo, la calle…

Y para que el espectador pueda completar el rompecabezas tiene que ver las dos partes. La primera se presenta viernes a las 20 horas y domingos a las 13 horas; y la segunda los sábados a las 19 horas; y domingos a las 18 horas. Se pueden ver en cualquier orden, aunque sugiero seguir el orden cronológico.

Ahora bien, esto sería un caos si no contara con un elenco extraordinario, integrado por ocho intérpretes que, por decisión del autor, dan vida indistintamente a personajes femeninos y masculinos.

He visto a Enrique Arreola en infinidad de personajes y nunca deja de sorprenderme su versatilidad y exactitud en cada interpretación. Aquí lo logra nuevamente. Estupendo trabajo.

Lo mismo, sin duda alguna, es aplicable a las actuaciones de Carolina Politi, Vicky Araico, Assira Abatte y Aldo Guerra. A cada uno de ellos los he visto en múltiples montajes y siempre, siempre, siempre, están soberbios.

A Lucio Giménez Cacho Goded, Pablo Marín y Jesús Delgado los he visto poco antes. Desfruto aquí los pasos hacia adelante que han dado en su trabajo histriónico.

¡Bravo a todos!

Escuché el otro día a alguien preguntándose si tenía sentido y vigencia ahora un montaje de Ángeles en América. Mi respuesta contundente es sí. Quizá hablar de VIH y SIDA no sean hoy asuntos de las primeras planas de los diarios del mundo, pero sí lo son otros muchos que aborda la obra, como la soledad, la discriminación, el fanatismo, el desamor, la depresión, sobremedicación, suicidio…

Además, vale la pena, y mucho, porque los clásicos teatrales no pasan de moda, y Ángeles en América es considerado ya un clásico de las últimas décadas del siglo XX.

La obra se presenta hasta el 12 de julio en el teatro Helénico.


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Hugo Hernández
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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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