Muy grave lo ocurrido en Culiacán en días pasados, pero no es solamente el hecho en sí de un operativo fallido que costo demasiadas vidas humanas, además de graves pérdidas económicas y afectación psicológica de miles de personas que vivieron de cerca horas de terror. Las contradicciones entre las distintas autoridades son enormes y se puede apreciar claramente que el gobierno federal miente descaradamente tratando de convertir un estrepitoso fracaso en un verdadero triunfo del humanismo de la “CuatroTe” y entre más intentan explicar y culpar a terceros más nos alarma pensar todo lo que ocultan. El presidente trata de justificar su actuar, directo o indirecto, con una argumentación que es contraria a nuestra Constitución y leyes federales, ya que justifica en su show de standup “La Mañanera” la liberación de uno (o dos) hijos de Chapo Guzmán argumentando que cuando se trata de vidas humanas la justicia debe estar por encima de la Ley, afirmando: “Por encima de las leyes, está la vida humana. No es un asunto de tipo legal, jurídico. No es una asunto que tiene que ver con el derecho, tiene que ver con la justicia….Es el equilibrio entre principios y eficacia, pero cuando hay que decidir, en los momentos difíciles, los principios, no los cargos, es como cuando hay que decidir entre la justicia y el derecho, pues la justicia.” Sin embargo los miembros del gabinete, iniciando por el presidente olvidan que de conformidad con nuestra Carta Magna el presidente al tomar protesta de su cargo ante el Congreso de la Unión, señaló: “Protesto guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen…” Protesta que realizaron también los diferentes colaboradores al recibir sus nombramientos. Ahora bien, tanto el presidente como varios de sus colaboradores han reconocido que liberaron a Ovidio Guzmán López (y que varios medios de comunicación insisten, entre ellos el Washington Post, en que también a Archivaldo Guzmán) lo anterior cuando ya habían detenido a dicho sujeto(s) violando entonces nuestra legislación penal y Constitucional, recordemos que esta última en su artículo 16 obliga a que “la autoridad que ejecute una orden de aprehensión deberá poner al inculpado a disposición del juez, sin dilación alguna y bajo su más estricta responsabilidad. La contravención a lo anterior será sancionado por la ley penal.” Asimismo el artículo 150 del Código Penal Federal sanciona “al que favoreciere la evasión de algún detenido” y que debe ser sancionado conforme a derecho. Esperemos el informe que en los próximos días rendirá Durazo y veamos cómo justifican sus pifias legales, mientras encontramos cada día más molesto al ejército, máxime cuando se le trata de culpar ante la ciudadanía de los errores de los civiles al mando y en conflictos se les ordena no defenderse. Nuestro ejército no debe ser vilipendiado o culpado de la responsabilidad de un presidente que parece que gobierna desde un púlpito evangélico y no desde Palacio Nacional.
Felicitaciones a Pablo Lemus cada día se consolida, como el mejor Presidente Municipal de la zona conurbada de Guadalajara.
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