Política

¡Rodó el balón!

Contrario a los inconfesables deseos de varios agentes de la vida pública nacional, el pasado jueves 11 de junio rodó el balón en el Estadio Ciudad de México. Afortunadamente, y a pesar de las múltiples amenazas que se llegaron a cernir sobre el evento futbolístico, no hubo mayores contratiempos para que, por tercera vez en la historia, se inaugurara una Copa del Mundo en territorio mexicano.

Por supuesto, hubo tensiones y expresiones políticas de todo tipo en torno a la inauguración de un evento de relevancia mundial, lo que refleja no sólo algunos de los muchos problemas irresolutos que enfrenta el país, sino que también son muestra de la vibrante vida pública nacional y del entorno democrático y de libertad de expresión que, según algunos opinadores, ya no existe o nos ha sido conculcado a los mexicanos.

Una de las amenazas más importantes, la de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE), terminó por desinflarse en el último minuto. Su beligerancia e intransigencia terminaron por sucumbir ante una buena estrategia de contención por parte de las autoridades responsables de mantener el orden público en la ciudad. Sus trasnochados liderazgos sindicales estiraron tanto la liga que terminaron por romperla.

Su incapacidad para entender lo que significa un evento de esta naturaleza para la mayoría de la población mexicana, los llevó a enfrentar a la ciudadanía y los condujo eventualmente al fracaso en sus intentos de presión política y económica. Los líderes sindicales de la Coordinadora, como en las cascaritas callejeras, volaron el balón y ya no pudieron seguir jugando.

Otro grupo decepcionado con el éxito inaugural fue el de la ultraderecha mexicana. Estos actores que, por un lado, exigían mano dura frente a los manifestantes y que, por el otro, se frotaban las manos frente a un posible desaguisado, también se quedaron con un palmo de narices. Su objetivo era que fracasara la inauguración de la Copa Mundial y que México quedara mal frente a los ojos del mundo. También llegaron a pedir, sin recato, que no hubiera mundial en el país y que Estados Unidos se hiciera cargo de todo. Su único objetivo era descarrilar el evento en el país, de una u otra manera.

Por otro lado, la oposición, que adoptó un papel relativamente cauteloso en este entorno, optó por demostrar más bien su poder adquisitivo y asistió sin mayor problema a la inauguración de la justa mundialista. Allí vimos a varios líderes de oposición, sumándose festivamente al acto inaugural y haciendo alarde de haber gastado cientos de miles de pesos en un evento público, lo que de alguna manera revela la enorme distancia que sigue habiendo entre ellos y la mayoría de la población. Cada quien.

En suma, para el país se trató de una inauguración exitosa, no sólo en lo deportivo, sino también en la dimensión mediática y política. A pesar de ello, los problemas y reclamos siguen allí y habrá que trabajar en irlos resolviendo, sobre todo en el caso de las demandas más legítimas, como el de las madres buscadoras. A ellas no podemos fallarles. Ya les fallamos una vez, no podemos volver a hacerlo. Ojalá que, hacia adelante, haya más sensibilidad en este tema.


Google news logo
Síguenos en
Gerardo Esquivel
  • Gerardo Esquivel
  • Economista.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.