Política

Opción fiscal: el ISR

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Es ampliamente sabido que México es el país de la OCDE que menos recauda como porcentaje del PIB: apenas 18 por ciento vs. un promedio de 34 por ciento en los otros países de la organización. Esto ocurre a pesar de que no tenemos las menores tasas impositivas, lo que a su vez implica que nuestro problema no se debe que nuestras tasas sean bajas, sino a una baja efectividad recaudatoria. Por lo mismo, la solución a nuestro problema recaudatorio no necesariamente pasa por aumentar más las tasas impositivas, sino que pasa por mejorar la eficiencia recaudatoria.

De todos los impuestos que se cobran en México, el Impuesto sobre la Renta (ISR) es posiblemente en el que existen mayores oportunidades de mejora. Ya lo dije en otra columna, el ISR que se aplica sobre los asalariados formales es inmediato y con alta efectividad recaudatoria. Aquellos que pertenecemos a este régimen ni siquiera vemos esa parte de nuestro ingreso, ya que esta es retenida y enterada por los patrones. Las tasas que pagamos los asalariados son muy variables, pero en la parte media y alta de la distribución la tasa de ISR fluctúa entre 15 y 30 por ciento del ingreso. Una tasa muy elevada comparada con la que pagan en promedio otro tipo de contribuyentes, ya sean personas físicas (profesionistas, por ejemplo) o morales (empresas).

El ISR ha sido históricamente mal cobrado en México. A principios de los años noventa, apenas se recaudaba el 4 por ciento del PIB con este impuesto. Este porcentaje se mantuvo prácticamente constante hasta 2006. Sin embargo, entre 2006 y 2012 el ISR aumentó su participación hasta llegar a 5 por ciento del PIB. De 2012 a la fecha, la recaudación por esta vía ha seguido aumentado hasta llegar a 8 por ciento del PIB. Una parte significativa de este aumento se debe a la introducción de la factura electrónica (que comenzó en 2004 y se hizo obligatoria en 2014) y por distintos ajustes en el diseño tributario del ISR (como la eliminación de la consolidación fiscal, por ejemplo).

A pesar de estos incrementos en la recaudación del ISR, es evidente que aún hay espacio de mejora. ¿Cómo lo sabemos? Muy simple, si consideramos que aproximadamente el 75 por ciento del PIB corresponde a la economía formal, una recaudación del 8 por ciento del PIB equivale a una tasa efectiva de ISR de apenas poco más del 10 por ciento. Esta tasa contrasta notablemente con las tasas de ISR que pagan muchos asalariados y con las tasas de ISR que supuestamente deberían pagar las personas morales o los profesionistas independientes. Es más que evidente que existe todavía una gran elusión y evasión fiscal en el pago de este impuesto.

Ya lo he dicho en otro momento, en México hay una enorme cantidad de empresas y personas físicas que prácticamente no pagan ISR. Realizan tantas deducciones o incluyen tantos gastos en su declaración fiscal, que sorprendentemente nunca obtienen utilidades o ingresos gravables. Una parte de este comportamiento es ilegal (uso de empresas factureras), pero otra parte es un uso legal, aunque probablemente abusivo, de nuestro esquema tributario. Es necesario cerrar estos agujeros fiscales para mejorar la recaudación en México. El ISR ofrece esa oportunidad.


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Gerardo Esquivel
  • Gerardo Esquivel
  • Economista.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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