De los tres partidos de la Conferencia Americana, se presentaron dos triunfos de los visitantes, uno definido con anticipación y el otro hasta la última ofensiva, mientras que el local ganador lo resolvió con cierta facilidad. Menos emocionantes que los de la Nacional, se resolvieron según lo esperado, salvo el primero, que aparecía muy equilibrado en los pronósticos.
EL JAGUAR NO PUEDE ALCANZAR AL BISONTE
En su primera posesión, los Jaguares de Jacksonville, que llegaban enrachados con ocho triunfos seguidos, no lograron trascender y muy pronto le entregaron la pelota a los Bills de Búfalo, quienes arrancaron desde el fondo de su terreno: se veían las caras la mejor defensa contra la carrera, la de los felinos, frente al líder corredor del año, James Cook III. Los visitantes movieron un poco la pelota pero terminaron pateando, mientras que Lawrence en la siguiente serie fue interceptado, lo que aprovecharon a medias los Bisontes para irse arriba con gol de campo de Prater. Los anfitriones reaccionaron con una consumidora ofensiva, sustentada en la carrera, hasta que terminaron en la zona de seis puntos gracias a la atrapada de Thomas en pase corto, ya iniciado el segundo cuarto.
Ahora fueron los Bills quienes soltaron la bola en su propia yarda 35 durante el regreso de patada y tras una decisión apretada en cuarta oportunidad que fue retada oportunamente por el coach de los visitantes, los de la Florida no lograron el primero y gol, yéndose con las garras vacías, a diferencia de los de blanco, quienes recorrieron prácticamente todo el campo para anotar, vía atropellada carrera de Allen, el touchdown que los volvió a poner arriba en el score, dejándolo en 10-7 con poco menos de seis minutos por jugarse. Vino el de casa con un tres y fuera y la visita, aunque avanzó un poco más, acabó también despejando, a falta de un minuto. Los Jaguares lograron llegar a zona de puntos, gracias a una gran escapatoria en zona de riesgo y posterior pase de Lawrence a Washington, pero el pateador Little, poseedor del récord del gol de campo más largo, falló de 54 yardas: no es lo mismo jugar la postemporada.
Para el arranque de la segunda mitad, el equipo de Búfalo tomó el balón y avanzó a lo largo de siete minutos para posicionarse en región de puntos y lograr un gol de campo que dejó la ventaja en seis puntos, si bien los de color turquesa hicieron lo propio y regresaron la dosis, ahora sí acertando la patada, para volverse a poner al acecho, a una distancia de tres puntos, a falta de poco menos de seis minutos. Después de un tres y fuera del rival, los de La Florida volvieron a tener la pelota y, tras aprovechar una buena posición de campo por una mala patada, llegaron a la zona prometida para volverse a poner arriba en el marcador, al inicio del cuarto periodo, a través de pase de Lawrence a Washington, una vez más: 17-13 con un cuarto por jugarse.
La visita respondió con ataque funcional, incluyendo un pase de más de veinte yardas a Knox y la consecución de un primero y diez en cuarta oportunidad, que terminó con pase preciso de Allen a Kincaid para 15 yardas y retomar el comando del score, 20-17. Pero otra vez la conexión Lawrence-Washington fructificó para 34 yardas, en jugada clave para fortalecer el ataque que terminó en una voltereta más, sello de este partido, ahora concretada por un envío para 15 yardas capturado por Etienne y, con el extra, dejar la pizarra 24-20 en favor de los locales.
Con tres minutos en el reloj, Allen encabezó la ofensiva con el talento y la experiencia que se esperaba y la condujo a la zona de las letras para, una vez más, intercambiar el liderato en el marcador a través de una carrera, tras lograr un primero y diez en cuarta oportunidad. Todavía les quedaba un minuto a los Jaguares pero fueron interceptados y el final dramático se quedó trunco antes de tiempo. Gran campaña de Jacksonville, otro de los equipos que más mejoraron en relación con la temporada anterior, y los Bills, a pesar de sus falencias, logran seguir adelante con un apretado 27-24.
LOS PATRIOTAS NULIFICAN LA DÉBIL CARGA ELÉCTRICA
Los renovados Patriotas de Nueva Inglaterra recibieron a los Cargadores de Los Ángeles en el estadio Gillette. La primera ofensiva de cada equipo no produjo ningún resultado y en su siguiente posesión, los anfitriones sufrieron una intercepción en zona muy comprometida pero los visitantes en lugar de sacar algún rédito, se la jugaron en cuarta oportunidad y fracasaron, yéndose con las manos vacías: una cuestionable decisión. Animados por la resistencia, los de Massachusetts fabricaron una jugada en la que recorrieron medio campo, partiendo casi desde su zona de anotación y alcanzaron la zona de puntos, si bien se tuvieron que conformar con un gol de campo de Borregales para romper el cero, ya en los inicios del segundo cuarto.
Respondió de inmediato el ex equipo de San Diego y con ofensiva sostenida que alternó pase y carrera con dinamismo, alcanzaron también la región de puntos, si bien sólo lograron emparejar los cartones con patada de Dicker. Vendrían después posesiones de cada lado que no lograron inquietar mayor cosa a las impasables defensivas, hasta que, aprovechando una buena posición de terreno, los de casa lograron internarse nuevamente para sumar otros tres, ante la inoperancia en zona roja para llegar a las diagonales y la fortaleza de la defensa cargadora en esa circunstancia: con un un raquítico 6-3 terminó la primera mitad, dominada por las defensivas, sobre todo cuando los rivales trataban de sumar de a seis.
La segunda mitad arrancó en similar tesitura con tres y fuera para los angelinos, seguido de un balón suelto de los Patriotas ya en zona de peligro que no fue aprovechado ni material ni anímicamente por los rivales, incapaces de montar una ofensiva más o menos consistente. Volvieron a tener la pelota los de casa y tras lograr avanzar 64 yardas, terminaron optando por otro gol de campo, ante la férrea y eléctrica resistencia de la defensa cargadora, haciendo hasta lo imposible por mantener al equipo en el partido. El tercer cuarto se diluyó ya con una clara tendencia en favor de los Patriotas, si bien el marcador de 9-3 seguía siendo alcanzable para los de California.
Al inicio del cuarto final volvieron a recibir la pelota los Cargadores, con la esperanza de reaccionar todavía a tiempo, a pesar de la pobre exhibición al ataque: esta vez lograron un primero y diez pero no mucho más y tuvieron que ceder la posesión, bien capitalizada por los de Foxboro, quienes recorrieron 80 yardas para, por fin, sumar de seis gracias a un pase de 28 yardas de Maye capturado por Henry en la zona de colores para ahora sí poner una distancia difícil de remontar, sobre todo considerando el bajo rendimiento ofensivo del rival, combinado con una defensa sólida que provocó otro balón suelto y contuvo las agotadas chispas finales de los visitantes. Nueva Inglaterra sigue adelante como se esperaba, mientras que Los Ángeles se despide con un cierto sabor amargo al no poder conectar en ofensiva.
TEXANOS CONTROLA AL ACERO
En el último lunes por la noche del certamen, los Acereros de Pittsburgh le hicieron los honores no a los viejos Petroleros con quienes vivieron intensa rivalidad, sino a los Texanos de Houston, que saltaban como ligeros favoritos a pesar del frío que se siente lejos de casa. La primera posesión por equipo fracasó ante defensivas que iniciaron sólidas, si bien en la siguiente avanzada, los de casa consiguieron llegar a territorio de gol de campo, convertido por Boswell para romper el cero. Stroud perdió la pelota en la siguiente ofensiva pero los negriamarillos no aprovecharon y la regresaron tras fallar en sus intentos. Así se diluyó el primer cuarto, entre dominancia defensiva y lucha por la posición de terreno.
Desde su propia yarda 8, con todo y un balón recuperado, los del estado de Texas avanzaron con solvencia, basados en productivas carreras en la primera oportunidad que generaban buen yardaje a pesar de ser predecibles y, para variarle, terminaron con un touchdown vía pase de Stroud a Kirk y poner así 7-3 el marcador, contando el punto extra. El siguiente ataque de los de Pensilvania sólo tuvo 3 jugadas, pero el mariscal de campo de los del uniforme todo blanco, volvió a perder la pelota, ahora en su yarda 21, por la presión de la línea defensiva y por no saber asumir la captura. A pesar de estar tan cerca y lograr una cuarta oportunidad, los de casa sólo sacaron tres puntos para dejar el score 7-6. Ya no hubo más en la primera mitad.
En la primera ofensiva de la segunda parte, los Texanos avanzaron con firmeza, otra vez corriendo con alta productividad insertando algunos pases, hasta que, ya muy cerca de la anotación, Strout se volvió a precipitar y fue interceptado por Echols en la yarda cuatro, dejando ir una gran oportunidad. Rodgers y su ofensiva lograron por lo menos un par de primeros y dieces aunque tuvieron que despejar, mientras que Houston hizo lo propio en tres y fuera por errático pase del mariscal, dando un juego por debajo de su nivel habitual; ya en decretado juego defensivo, nuevamente Pittsburgh recorrió un poco de terreno pero terminó pateando, una vez más.
Ya en el episodio final, los visitantes anotaron gol de campo a través de Fairbairn, después de recorrer 45 yardas, de tal forma que pusieron cuatro puntos de distancia, muchos para como había estado el partido. Y después fue un permanentemente asediado Rodgers el que soltó la pelota pero, a diferencia del rival, los de Texas capitalizaron de inmediato vía recuperación del defensivo Rankins, quien llevó la pelota 33 yardas hasta las diagonales y dejar el marcador, con el extra, 17-6, ya en un momento en el que la recuperación para los anfitriones parecía muy complicada, sobre todo porque en su siguiente lance volvieron a fracasar y le regresaron el ovoide al rival, que avanzó hasta la zona de anotación para poner un lapidario 24-6 con acarreo de Marks, ventaja aumentada por intercepción de Bullock, que regresé medio campo la pelota para dejar el score, por la falla del extra, 30-6. Con gran defensa Houston sigue adelante, mientras que Pittsburgh tendrá que renovarse en posiciones clave, dentro y fuera del terreno.